Agronegocios Economía

Biodiésel: Nuevo arancel en EEUU pondría una barrera infranqueable para exportar

Las próximas semanas serán decisivas para el futuro de las exportaciones de biodiésel argentino a los EEUU. Las autoridades norteamericanas se aprestan a decidir si aplican una nueva sanción al producto ingresado desde la Argentina, por el presunto dumping por precios del producto argentino, inferior al de origen estadounidense.

En agosto pasado, prosperó una denuncia de la National Biodiesel Board (NBB), la cámara de productores del biocombustible de EEUU, que acusó a la Argentina de subsidiar la producción de biocombustibles al abaratar el costo de la materia prima en un 30% para el grano de soja y un 27% para el aceite de soja. Sucede que por la aplicación de retenciones, la cotización de estos commodities en el mercado interno es inferior a la del mercado internacional.

Enntonces el Gobierno aplicaba derechos de exportación al biodiésel por solo 0,13%, que desde octubre se eliminaron a 0%, un incentivo para las ventas al exterior de este producto en lugar de la soja sin procesar y otros derivados. Argentina fue el cuarto productor mundial de biodiésel durante el 2016, con 2,25 millones de toneladas. Ese mismo año fue el récord de exportaciones por 1,43 millones de toneladas al mercado norteamericano (casi el 90% del total), por unos USD 1.100 millones, un 25% de todas las exportaciones de mercancías argentinas a los EEUU. A la vez, Argentina proveyó del 20% del biodiésel consumido en suelo norteamericano.

En estos días avanza una nueva investigación por otra denuncia de la NBB, que argumentó que el biodiçesel argentino tuvo en 2016 un valor promedio de USD 750 por tonelada en su valor FOB (free on board, sin contar costos de flete, seguros y derechos aduaneros en puerto de destino), mientras que la producción de EEUU se pagó a USD 860 la tonelada.

La Comisión de Comercio Internacional norteamericana (United States International Trade Commission o USITC) es la que lleva adelante la investigación por presunto dumping. La entidad recibió la semana pasada las argumentaciones de ambas partes y su decisión final sobre eventuales aranceles compensatorios se adoptaría en diciembre, tras una serie de audiencias previstas en Washington entre representantes de la Cancillería argentina y de la NBB.

Víctor Castro, director ejecutivo de Cámara Argentina de Biocombustibles (CARBIO), señaló a Infobae que “esta denuncia forma parte de la misma investigación, la primera por subsidios y la segunda, por dumping, pero no varía la situación general, porque los actuales derechos impuestos ya hacen imposible acceder al mercado de EEUU“.

Castro refirió que “la Cancillería argentina está haciendo presentaciones y la Cámara de Biocombustibles está esperando una decisión definitiva en los EEUU, aunque no hay una fecha prevista para el anuncio“.

Los productores locales argumentan que si se toman en el cálculo fletes y otros gastos, la tonelada local de biodiésel tiene un precio similar a la norteamericana, con lo cual no tendría sustento el reclamo.

Por otra parte, la diferente matriz productiva de los EEUU y la Argentina hace mucho más competitiva la producción de biodiésel nacional, enfocada en la exportación y en un 79% concentrada en el complejo agroindustrial de la provincia de Santa Fe.

“Hay una mayor atomización con pequeñas fábricas en EEUU, a diferencia de lo que sucede en Argentina, lo cual se explica por el mercado al cual están dirigidas las respectivas producciones. Las estadounidenses para el mercado doméstico y, por lo tanto, segmentado regionalmente de acuerdo a la concentración poblacional; las argentinas para el mercado exportador ya que la capacidad instalada excede largamente la demanda del consumo doméstico”, describió un reporte de la Bolsa de Comercio de Rosario.

En agosto, la Comisión Nacional de Biodiésel de los EEUU, dependiente del Departamento de Comercio de ese país, impuso aranceles compensatorios de entre 50,29% y 64,17%para el biocombustible de Argentina, y de entre 41,06% y 68,28% a Indonesia.

El impacto fue inmediato, pues las ventas de biodiésel de Argentina a Estados Unidos cayeron a cero, cuando en 2016 fueron de unos USD 1.100 millones. Prácticamente concentraron los envíos de este producto al exterior.

A los pocos días de la imposición de aranceles a nuestro biodiésel por el gobierno de Donald Trump, China anunciaba la importación de aceite de soja proveniente de la Argentina y se reabría el mercado europeo al biodiésel nacional, en cumplimiento de un fallo favorable a nuestro país, al que se había acusado también de maniobras de dumping.

Con la reapertura del mercado de la Unión Europea, se especuló con la posibilidad de equilibrar en gran parte la pérdida de la plaza norteamericana, que por su dimensión será muy difícil de suplir.

Una Respuesta

Deja un comentario