Huerta

El 42 % de los residuos pueden transformarse en abono para huertas

Un estudio elaborado por la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (UBA) reveló que casi el 38 % de la basura generada en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) está formada por restos de alimentos, mientras que en Capital Federal estos desperdicios ascienden a 41,5 %. En ambas zonas, se calcula que hasta el 42 % de los materiales descartados podrían transformarse en abono para el desarrollo de huertas urbanas.

Para aprovechar los descartes de residuos orgánicos, técnicos del INTA AMBA indican que pueden transformarse en abono para contribuir a la organoponía: producción de hortalizas y aromáticas en recipientes rellenos con materia orgánica derivada del compostaje de los desperdicios domiciliarios.

En este sentido, Gustavo Tito –director del INTA AMBA– destacó que “buscamos siempre brindar un mensaje a los vecinos de que todo espacio puede ser utilizado para una huerta que genere alimentos y, además, constituya un pulmón verde”.

La huerta vertical facilita la producción de verduras de hoja, aromáticas y frutillas, en aquellos lugares donde no se dispone de suelo fértil como canteros, terrazas y balcones.

 

 

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Desarrollo vertical

Estos compuestos son muy favorables para el desarrollo de la huerta vertical. Esta alternativa, diseñada por el programa ProHuerta, facilita la producción de verduras de hoja, aromáticas y frutillas, en aquellos lugares donde no se dispone de suelo fértil como canteros, terrazas y balcones.

Esta tecnología fue desarrollada por Mario Castro, técnico de la agencia Avellaneda –Buenos Aires– junto con Julián y Samantha Varga. “Con esta técnica, aún en el medio del cemento, quien llega a su casa tiene esa unión con la tierra y busca la forma de tener un espacio verde”, reflexionó Castro y agregó: “Para lograrlo sólo se necesita un ambiente soleado y al reparo del viento ya que las plantas para crecer necesitan un mínimo de cuatro horas de luz por día”.

Por su parte, René Castro –de la agencia Avellaneda– remarcó que la huerta urbana “propone una alternativa de vida, ayuda a valorar y respetar la diversidad cultural y biológica a través del abordaje de la fertilización del suelo, asociación de plantas, rotación de cultivos, abonos orgánicos, plantas aromáticas, uso natural manejo de plagas y enfermedades”.

Fuente: INTA

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