Economía

Los argentinos consumen 280 huevos per cápita al año

La Cámara Argentina de Productores Avícolas (Capia) subrayó la importancia y los beneficios para la salud del consumo cotidiano de huevos.

Capia informó que el consumo de este alimento en la Argentina crece sostenidamente año a año. En 2017, los argentinos consumieron 280 huevos per cápita.

La cifra representa un crecimiento del 2,2% respecto al año anterior, con 273 huevos per cápita. La Argentina pasó a ser el quinto consumidor de huevos del mundo, detrás de países como México y Estados Unidos.

“El fenómeno del incremento del consumo tiene múltiples explicaciones: entre ellas, la generación de conciencia del aporte nutricional que tiene la ingesta del huevo, que ha sido declarado por la FAO como la proteína de mejor calidad después de la leche materna”, dijo Javier Prida, presidente de Capia.

“Pero, también, lo que explica el salto de consumo es el costo que este alimento tiene para el consumidor local que, en un contexto inflacionario, se ha mantenido accesible y por demás competitivo frente a otras proteínas animales, como la carne, a punto tal que ha comenzado a reemplazarla en muchos platos”, agregó.

Huevo y pollo conforman casi el 50% de la proteína que se consume en el país. “Hoy estamos vendiendo al mismo precio que en 2015 cuando tuvimos un incremento de costos del 96% durante 2017”, dijo Prida.

El huevo

El huevo es una fuente de proteínas de alta calidad, rico en aminoácidos, calcio, sodio, iodo, selenio, colina y vitaminas A, B, D y E, y es reconocido por los nutricionistas como una completísima “píldora” de vitaminas, un cóctel mineral que contiene todo lo necesario para una dieta saludable.

Así, la vitamina A favorece el desarrollo saludable de las células, manteniendo la piel sana, el tejido ocular y la visión nocturna; la vitamina B12 favorece la formación de glóbulos rojos, importantes para el buen funcionamiento del sistema inmune y protector de enfermedades del corazón; la colina es vital para que los nervios y los músculos funcionen correctamente, y está probado científicamente que previene la pérdida de memoria relacionada a la edad y disminuye el riesgo cardíaco y de cáncer de mama.

El huevo protege de enfermedades por carencia, como la desnutrición y malnutrición, a la vez que promueve la salud disminuyendo el riesgo de padecer enfermedades crónicas futuras.

Además es un alimento muy práctico y altamente nutritivo que debe formar parte de la dieta habitual, al tiempo que es económico y accesible para todos. Asimismo, proporciona mayor sensación de saciedad, lo que lo convierte en la mejor opción para comer entre horas.

Los nutrientes y proteínas que aporta en sólo 75 calorías previenen el déficit de vitaminas y minerales, mareos, dolores de cabeza y sensación de vacío en el estómago, comunes durante una dieta hipocalórica, sin que se alteren las cifras de lípidos en sangre (colesterol ‘malo’ (LDL) y triglicéridos).

Desde el año 2000 la American Heart Association en sus guías alimentarias para la población sana, habla del consumo de un huevo por día.

Por lo pronto, Japón, España y Francia (tres de los mayores consumidores de huevos) tienen los menores índices de mortalidad cardiovascular entre todos los países industrializados del mundo.

En el mundo hay unas 800 millones de personas subalimentadas o desnutridas, y en los próximos 40 años se espera que la población aumente en otros 3.000 millones.

El huevo aparece aquí como un alimento sustentable, económico y altamente nutritivo, con el beneficio ecológico de una baja huella de carbono y más accesible que la carne vacuna o porcina.

Como el huevo tiene el poder de alimentar al mundo, para lograr ese fin la Comisión Internacional del Huevo representa a los productores en el ámbito internacional y colabora activamente con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, desarrollando una importante campaña de donación de 50 millones de huevos destinados a paliar la malnutrición en las poblaciones más necesitadas del planeta.

En consonancia con esta política mundial, CAPIA realiza desde hace seis años donaciones a la Fundación Margarita Barrientos y al comedor “Los Piletones”.

Desde 1996, la Comisión Internacional del Huevo (International Egg Commission) organiza la Semana Mundial del Huevo, evento que ha crecido año a año en diversidad de acciones alrededor del mundo, con festivales, concursos de cocina, ediciones de libros y revistas, jornadas infantiles, campañas publicitarias y encuentros gastronómicos.

Para tener en cuenta

  • Los huevos no aportan carbohidratos ni gluten ni lactosa, lo que los convierte en un alimento “comodín” tanto para diabéticos, celíacos y alérgicos a la lactosa.
  • A nivel calórico, un huevo entero aporta aproximadamente 75 calorías, lo mismo que una fruta mediana.
  • Proteínas: la proteína del huevo es considerada como patrón de referencia para comparar nutricionalmente a las demás proteínas de los diferentes alimentos. Esto se debe a que es la de más alto valor biológico (contiene los 9 aminoácidos
  • esenciales para el organismo) y que son proteínas libres de grasas, representando el 10% de las recomendaciones proteicas diarias para un adulto y el 30% para los niños.
  • Las grasas que predominan en el huevo son ácidos mono y poliinsaturados (principalmente ácido oleico – Omega 9), muy beneficiosos para el organismo. Su grasa es de fácil digestión. También están presentes la lecitina y los fosfolípidos.
  • Minerales: aporta hierro (9%), concentrado especialmente en la yema, selenio (28%), yodo (16%), fósforo (13% de las recomendaciones diarias), zinc (en la yema), potasio y magnesio.
  • Se considera al huevo una gran fuente de vitamina B12 (cobalamina), concentrada principalmente en la yema, B2 (riboflavina) y B7 (biotina). Asimismo, aporta vitamina B1 (tiamina), niacina (vitamina B-3), ácido fólico, vitaminas A, D y E.
  • Los huevos poseen colina, muy conveniente para la alimentación de embarazadas ya que facilita el correcto desarrollo del sistema nervioso central del embrión/feto, junto con el ácido fólico.
  • Por otro lado, los carotenoides, luteína y zeaxantina ayudan a disminuir el riesgo de padecer trastornos oculares como las cataratas y la ceguera.

Fuente: La Nación, Capia.

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