Agricultura Huerta

Cómo cuidar la menta

La menta es una las plantas aromáticas más populares que podemos encontrar, siendo muy empleada en la cocina así como en la elaboración de infusiones y distintas bebidas.

En los días de más calor es una excelente opción para preparar bebidas refrescantes mientras que con sus particular olor nos ayuda a aromatizar todos nuestros espacios. Por si fuera poco ofrece grandes aportes a nuestra salud, sirviendo como remedio natural para diversas dolencias. Pero resulta importante brindarle todas las atenciones para que pueda crecer de forma saludable.

Pasos a seguir:

Si quieres cultivar esta planta aromática y no sabes por dónde comenzar, lo mejor es consultar nuestro artículo cómo plantar la menta, donde te damos algunas sugerencias para que lo consigas de forma adecuada.

Un aspecto importante a tener en cuenta si has adquirido una planta de menta es que esta mata puede llegar a ser invasora por lo que si crece lo suficiente es capaz de invadir el espacio de otras plantas del jardín o la jardinera matándolas. Por este motivo se recomienda plantarla siempre en una maceta para evitar esta tendencia.

Para cuidar la menta es esencial elegir un espacio adecuado para ella. Se trata de una planta aromática de interior que, si bien puede estar fuera, prefiere siempre los espacios de sombra ya que el sol directo la marchita rápidamente. La luz es esencial para su crecimiento pero no se recomienda que esté expuesta al sol, especialmente durante los meses más cálidos del año,
Si prefieres dejarla en el exterior en un espacio con sombra, entonces ten en cuenta que cuando empiecen a bajar las temperaturas lo mejor será trasladar la menta al interior o protegerla con un invernadero, pues esta planta no resiste las heladas que acaban por matarla, otra de las razones por las que se le considera una planta más propicia para el interior.
Es esencial para cuidar la menta el riego frecuente ya que esta planta necesita de tierra húmeda para mantenerse saludable. Siempre que la tierra esté seca será momento de regarla nuevamente pero cuidando de no encharcar las raíces o podrían pudrirse.

El mejor método para hacerlo es verter abundante agua en su tierra y esperar a que la misma caiga por los huecos de drenaje que se encuentran debajo de la maceta, luego deberemos tirar el agua sobrante evitando así que la misma se quede estancada pudriendo la planta.

La menta crece muy rápido, por eso no temas podarla cortando sus hojas ya sea para usarlas en la cocina o simplemente para reducir su tamaño. Las hojas marchitas también deben ser cortadas para mejorar su apariencia.

Además se recomienda cambiar anualmente la tierra para ofrecerle mayores nutrientes a nuestra planta, un buen momento para hacerlo es la primavera.

Ahora que tienes esta planta de seguro querrás usarla para la elaboración de platos, bebidas o remedios caseros.
Vía: hogar.uncomo

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