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¿Cómo se realizan las obras de conservación de suelos?

Desde aquellos años en que labrábamos la tierra, las obras de conservación de suelos fueron ganando terreno para atenuar los efectos de la erosión, que en suelos sueltos y con pendientes pronunciadas, dejaba su marca llevándose parte de nuestra producción como un socio encubierto. Con la siembra directa pensamos que el problema se había solucionado, no roturamos más el suelo, teníamos cobertura de rastrojos suficiente y nos desentendimos del problema.

Imagen Nº1: Obras de sistematización de suelos

Unos 25 años más tarde sabemos bien que la labranza cero no frena los procesos erosivos y que la siembra directa en terrenos con pendiente de gran magnitud (superiores al 1%) o de grandes longitudes, no subsiste sin herramientas que impidan el efecto negativo del agua cuando cae en lluvias copiosas como las que tenemos en gran parte de nuestro territorio productivo.

Las prácticas ingenieriles de conservación de suelos se han adaptado perfectamente a la labranza cero y hoy es posible realizar cultivos agrícolas sobre predios con excedentes hídricos sistematizados.

Denominamos “practicas estructurales” a aquellas que tienen carácter de permanentes, es decir que conforman una estructura, que permanece año tras año y cambian el valor de la tierra, a diferencia de las prácticas culturales como la rotación de cultivos, fertilizaciones, siembra cortando la pendiente, cultivos de servicios entre otras; que pueden variar cada año.

Algunas de las prácticas estructurales más importantes son las terrazas paralelas con desagüeque son un conjunto de bordos con un canal de desagüe adyacente corriendo aguas arriba de cada bordo. Van dispuestos en forma paralela, cortando la pendiente y espaciados de modo tal que el agua no alcance velocidades erosivas entre una terraza y la siguiente. Presentan una altura y una pendiente longitudinal que les permite interceptar el escurrimiento y conducirlo  en forma controlada hacia un canal de desagüe. Estas obras tienen por objetivo disminuir la erosión hídrica mediante la disminución de la longitud de la pendiente, retardar los escurrimientos aumentando los tiempos de concentración permitiendo mayor permanencia del agua en el suelo aumentando su infiltración y, disminuir el potencial erosivo del agua, entre otros.

Imagen Nº2: Terrazas paralelas con desagüe.

Esta práctica se utiliza en todos aquellos suelos que poseen aptitud agrícola con susceptibilidad a la erosión hídrica (IIe a IVe); donde las características del clima, suelo y vegetación, provocan volúmenes de escurrimiento que no es posible o conveniente infiltrar totalmente en el terreno.

Otra de las obras complementarias a las terrazas son los canales parabólicos que son vías de escurrimiento esporádico, excavadas y perfiladas de sección parabólica, que por lo general coinciden con el curso natural de las aguas. Deben estar adecuadamente dimensionados y empastados. Comprenden todas aquellas vías de escurrimiento empastadas que actúan como colectoras y conductoras de un exceso de agua que se quiere conducir en forma controlada.

Imagen Nº3: canales parabólicos de escurrimientos de excedentes hídricos aun sin empastar.

Puede ocurrir que nos encontremos con algunos síntomas de erosión hídrica como cárcavas de diversas magnitudes. Para estos casos se recomiendan prácticas de control, estabilización y recuperación de cárcavas. Son prácticas efectuadas sobre la misma cárcava que pretenden evitar que la misma siga avanzando y acondicionarla para que esta pueda ser aprovechada ya sea como vía de escurrimiento, área cultivada, de forestación, etc. Una de estas prácticas es el parabolizado de cárcavas, que consiste en darle a la sección de la cárcava forma parabólica, con el objetivo de disminuir la velocidad y turbulencia del agua, permitiendo su uso como canal de desagüe. Esto se consigue desmoronando las orillas y “perfilando” hasta lograr el ancho y profundidad adecuada para regular la velocidad del flujo. Esta práctica se aplica con implantación de pasturas para estabilizar el terreno.

Imagen Nº4: erosión en cárcava de dimensiones factibles de parabolizar.

Estas prácticas deben estar integradas dentro de planes prediales de conservación de suelos para manejo de cuencas hidrográficas.

Ing. Agr. Jorge Raspanti

www.conservagro.com

Info.conservagro@gmail.com

Bibliog. Catálogo de prácticas estructurales para el control de la erosión hídrica. Luque y Esmoriz.1994.

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