domingo, agosto 1, 2021
ANUNCIO

De cada $100 de renta agrícola el Estado se queda con casi $62

La mayoría de los impuestos a los que se somete al sector agrícola son nacionales no coparticipables (quedan en manos del Estado nacional), mientras que esta actividad productiva por definición es federal y está muy arraigada a las regiones.

La presión impositiva sobre el sector agropecuario se nombra, ya hace años, como uno de los principales problemas y limitantes de la actividad, con impuestos que van desde tasas viales municipales hasta los derechos de exportación, produciéndose así una superposición de tributos. Pero el inconveniente mayor es que estas alícuotas se encuentran en constante actualización, por lo que la participación del Estado no para de crecer en la renta agrícola.

El informe del Fondo de Desarrollo Agropecuario de Argentina (FADA) de junio reflejó que en el último trimestre el 61,8% de la producción de la tierra fue retenida por el Estado a través de impuestos. Esto significa que por cada 100 USD de valor de producción menos el costo por hectárea, el estado retiene 61,80 USD.

En comparación con la última medición, se trata de una disminución del 0,8%, debido a la baja participación del trigo, cuya magnitud se da al eliminar los efectos de la sequía de la última campaña. El índice trimestral de la Fundación muestra que los ingresos agrícolas del país provenientes de la soja, maíz, trigo, girasoles y otros cultivos importantes representaron el 66,6% del impuesto nacional; el 28,2% de los países participa en la tributación; el impuesto provincial es del 4,7% y el impuesto municipal es 0,6%.

De acuerdo con la organización, la composición primordial de estos impuestos son los derechos de exportación, a los que se le suma el impuesto a los créditos y débitos bancarios.

Los economistas de FADA, David Miazzo, Nicolle Pisani Claro, Natalia Ariño, advirtieron que en el caso de la soja, la oleaginosa aporta un 67,7% al Estado, el maíz lo hace en un 50,6%, el trigo en un 59,9% de lo producido y el girasol del 47,1%, los cuales ingresan a las arcas de los distintos organismos públicos.

Los datos surgen del análisis de los costos involucrados en una hectárea de maíz, que fueron tomados como ejemplo. En el cálculo del índice se toma desde el valor FOB al resultado después de todos los impuestos. Por ello, fueron considerados los costos de exportación (fobbing), comercialización, transporte, seguros, administración y producción.

En el caso de los impuestos nacionales coparticipables entre el Estado nacional y las provincias, encierra principalmente el impuesto a las ganancias, es decir, el neto del impuesto a los créditos y débitos, y también de los saldos técnicos de IVA. Así, indican que dentro de estos se consideran el impuesto inmobiliario rural, el impuesto a los sellos y el impuesto a los ingresos brutos, con una alícuota reducida, ya que ni Córdoba ni Santa Fe, por ejemplo, cobran este impuesto.

En el último trimestre la participación del Estado en la renta agrícola fue de casi el 62%. (FADA)En el último trimestre la participación del Estado en la renta agrícola fue de casi el 62%. (FADA)

Los impuestos municipales, que rondan en 0,6% en el promedio nacional, las provincias que lo cobran tienen una participación mayor. Los principales componentes de estos tributos municipales son las tasas viales o las guías cerealeras, que van de acuerdo a la provincia.

El federalismo fiscal

Un tema recurrente en el relevamiento trimestral de FADA es “el federalismo fiscal” de un esquema donde la mayor parte de los impuestos son nacionales no coparticipables, en una actividad que por definición es federal y está arraigada regionalmente. Por ende, la vigencia de los derechos de exportación impacta de manera negativa sobre el federalismo por tres ejes fundamentales. “Se incrementan los recursos no coparticipables en manos de Nación; se reducen los recursos coparticipables por reducción del impuesto a las ganancias; es vía los recursos que salen de las regiones productivas en el marco de la existencia de derechos de exportación”, señalaron los especialistas de la entidad.

En cuanto a los impuestos nacionales, los economistas comentaron que estos van en línea con el valor de la producción y con la rentabilidad en cada provincia. Así, aseguraron que los tributos son más altos en términos absolutos en Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires, pero se reflejan más bajos en San Luis, La Pampa y Entre Ríos. “Los impuestos provinciales presentan divergencias. En el caso de Buenos Aires, significan unos $2691 por hectárea, la mayor parte es inmobiliario rural y el resto ingresos brutos e impuesto a los sellos. La alícuota de ingresos brutos es del 1%”, aclararon.

Detalle de la presión impositiva cultivo por cultivo. (FADA) Detalle de la presión impositiva cultivo por cultivo. (FADA)

A su vez, los partidos que tienen estipulados sus propios tributos reflejan que en su mayoría son tasas viales, donde el 70% de lo recaudado está “destinado” a los caminos rurales y el otro 30% se emplea en otras necesidades. En Córdoba sólo se paga el impuesto inmobiliario rural e impuesto a los sellos, por lo que la producción primaria está exenta de Ingresos Brutos y no existen tasas municipales; estos tributos representan 1,3% del valor de la producción. En Santa Fe, por su parte, si existen las tasas municipales como en el caso de Buenos Aires, pero no se pagan Ingresos Brutos.

Costos

En el caso de los costos, el informe indicó que si se analiza la estructura de los valores en los que incurre el productor con los cultivos, de acuerdo a la moneda en la que están expresados, se puede identificar que un 51% de los costos de una hectárea de soja están estrictamente dolarizados mientras que el restante 49% están pesificados. “Si se considera el costo de la tierra dentro del esquema de costos, aquellos que son dolarizados en una hectárea de soja pasan a representar el 64%”, advirtieron desde FADA.

En esa línea, enumeran, que en el caso del maíz, como los fertilizantes y las semillas, el 41% de los costos están pesificados, mientras que el 59% están dolarizados. Sin embargo, en caso de que también se sume el costo por el alquiler de las tierras, estos valores incrementan en 66%.

Vía: https://www.infobae.com/

Relacionados

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Populares

Fungicida casero con bicarbonato

Los hongos son uno de los problemas más habituales que pueden afectar tanto a plantas como a personas. Aunque hoy en día existen gran...

Cómo hacer un buen asado al horno

Aprende a preparar Asado al horno argentino con esta rica y fácil receta.  A la parrilla o al horno, un asado no se parece en nada a...

Limón con agua de aloe vera

El aloe vera y el limón tienen propiedades depurativas naturales que ayudan al organismo a eliminar los residuos y toxinas. Al ingerir limón y...

Vinagre, en la huerta y el jardín

Ya sabemos que es un herbicida 100% natural, pero hay más. Te dejamos 15 usos del vinagre para tu huerta y jardín. El nombre vinagre...