Curioso Innovación

Diseñaron un equipo para aprovechar los residuos de la poda como biomasa

Una empaquetadora de las ramas que quedan de la poda de árboles en el éjido urbano de General Viamonte, es destinado a producir biomada para alimentar calderas y generar energía.

El ingeniero agrónomo Máximo Gauto Acosta forma parte, junto a otros dos socios, de la firma Lignis SA, que está detrás del proyecto piloto de aprovechamiento como biomasa de las ramas que quedan luego de las tareas de poda habituales en cualquier ciudad más o menos arbolada. El profesional con contó que la entrega de esta primer empaquetadora para el municipio de General Viamonte resulta “el final de un trabajo de cuatro años de duración”.

“Nuestra empresa Lignis SA, se especializa en desarrollar cadenas de abastecimiento de biomasa y convertir industrias a biomasa. Después de varios años de no encontrar la forma de poder captar eficientemente la poda urbana como fuente de biomasa dedicamos un año entero -en 2015- a diseñar una solución: la empaquetadora fue consecuencia de este proceso”, nos contó Máximo.

Esta máquina, que ahora fue entregado a las autoridades municipales para poner manos a la obra, “fue desarrollada por nuestro equipo, con ingeniería nacional, 100% de materiales locales, y en un taller de Junín con el apoyo de algunas PyMEs locales. En 2016 la patentamos y comenzamos a testearla en distintos municipios”, añadió el ingeniero.

El proyecto para aprovechar los residuos de la poda en producir energía, según Gauto Acosta, “implica que los municipios se conviertan en ‘patios de biomasa’, donde los fardos de ramas son la materia prima para generar combustible. Esto permite ordenar, desestacional la oferta y garantiza el secado de la biomasa (sin costo financiero para las empresas) lo que hace que sea una biomasa de calidad muy superior a la media del mercado”.

Máximo nos remarcó que en los municipios “actualmente las ramas se llevan a basurales y se entierran (generando metano o CH4) o queman (generando dióxido de carbono o CO2) sin ningún aprovechamiento de esta energía en prácticamente todos los casos”.

El programa oficial Probiomasa, al enterarse de esta inciiativa, ofreció apoyarla con la condición de que se completara el ciclo que incluya la conversión a energía. “Esto a nosotros nos supuso un reto grande por que fue dar 10 pasos de una”, nos contó uno de los fundadores de Lignis.

En el marco de este acuerdo, la experiencia consistió en empaquetar toda la poda de dos años, medir el volumen, caracterizar la calidad en laboratorio y utilizar la biomasa para alimentar una industria local.

¿Y cuál fue el resultado? Dice Máximo que “descubrimos que los residuos de poda de un año de General Viamonte pueden sostener la demanda de energía de un equipo secador de una aceitera por extrusión durante un año”.

“Nuestro sueño es lograr armar clústers que integren este proyecto. El de Viamonte fue el primer paso”, nos aseguró el agrónomo, para informar que la experiencia se está replicando ahora en Pilar, Magdalena y Berazategui, todos municipios importantes de la provincia.

“Espero que esta sea la primera de muchas notas que harán de este tema”, nos provocó Gauto Acosta luego de leer la primera nota y darnos esta explicación. Suponemos que no será la única luego de confirmar que no nos estaban empaquetando con esta historia de la empaquetadora de ramas.

Vía: Bichosdecampo

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