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El desarrollo del maíz acelerado por la tecnología

Un equipo de investigadores de la Unidad Integrada INTA-Unnoba trabaja en la puesta a punto de la técnica para producir líneas de maíz dobles haploides (DH).

 Obtener una nueva variedad vegetal no es una tarea sencilla. Según el tipo de cultivo y las características que se deseen incorporar, es un proceso que puede llevar alrededor de 10 años entre su obtención y correspondiente registro. Sin embargo, el aumento en la demanda de alimentos, sumado a la necesidad de producir semillas de mejor calidad, más rápido y con mejor adaptación a las diferentes condiciones ambientales, plantea un nuevo desafío.

Con el objetivo de facilitar el acceso de instituciones públicas y pequeñas y medianas empresas semilleras a esta tecnología, la Unidad Integrada INTA-UNNOBA (Universidad Nacional del Noroeste de Buenos Aires) trabaja en la puesta a punto de una técnica in vivo para producir maíces doble haploides (DH). Un método que permite reducir el costo y el tiempo de los procesos de mejoramiento genético para obtener nuevas líneas endocriadas del cultivo, que luego se combinan para obtener los híbridos comerciales.

Gerardo Giomi es biotecnólogo y, en el marco de la Unidad Integrada del INTA en Pergamino -Buenos Aires-, trabaja en el protocolo para la obtención de líneas haploides duplicadas en maíz.

“Los tiempos que requiere desarrollar, evaluar e inscribir una nueva variedad son una limitante para que los criaderos de semillas de pequeña escala puedan mantenerse actualizadas en el sector y tener competitividad en el mercado”, expresó Giomi y reflexionó: “Esta tecnología permite acortar los tiempos en el mejoramiento”.

Un “doble haploide” (DH) es un genotipo que se forma cuando las células haploides -son las que contienen un solo juego de cromosomas n=10, en el caso del maíz- experimentan un proceso, espontáneo o inducido artificialmente, de duplicación cromosómica 2n=20, es decir, se recupera la cantidad de cromosomas normal de las células.

Una de las principales ventajas de la tecnología DH es que acorta el ciclo de mejoramiento de manera considerable“, indicó Giomi y aclaró: “Hace posible que en dos o tres generaciones podamos tener líneas totalmente homocigotas -mayor pureza genética- en comparación con el proceso convencional de desarrollo de líneas endogámicas que puede tardar hasta nueve generaciones, es decir, 4 o 5 años utilizando las contraestaciones”.

Ahora bien, ¿cómo se obtienen semillas haploides duplicadas de maíz? De acuerdo con Giomi, la técnica in vivo se basa en tres pasos: primero, se seleccionan semillas haploides. Luego, las plántulas haploides germinadas son tratadas con un producto químico que interrumpe el proceso normal de división celular y duplica el número cromosómico, en comparación con la cantidad que posee el maíz diploide. En el tercer paso, se realiza la autofecundación de estas plantas y se producen líneas de maíz 100 % homocigotas en todos sus genes.

“Esta técnica de producción de haploides duplicados se instaló como el procedimiento estándar de producción de líneas homocigotas en maíz dentro de las grandes compañías internacionales”, afirmó Giomi.

Vía: Revistachacra

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