Clima

Escasez de agua en suelos de Entre Ríos

La primera decena de días de diciembre ha cerrado prácticamente sin dejar lluvias en la provincia. Las observadas fueron producto de algunos eventos débiles y dispersos registrados.

Desde el SIBER hacen hincapié en esta descripción para hacer notar la ineficiente dinámica que induce a la escasez de precipitaciones sobre gran parte de la región pampeana en general y la provincia de Entre Ríos en particular. 

Estamos hablando de casi toda la zona núcleo de Argentina, bajo una situación que ya califica como de fuerte estrés hídrico, sin llegar a ser sequía generalizada. La misma reclama un cambio perentorio en la oferta de agua o al menos un alivio más significativo y duradero., resalta el informe

Estado de Reservas al 12-12-2019

BALANCE HÍDRICO

El balance hídrico responde con crudeza a las escasas entradas de precipitaciones que viene teniendo el sistema. Tal cual lo mencionado en informes anteriores, es posible que haya zonas donde el mapa provincial constituya un escenario de mínima, es decir, puede haber sectores con mejor disponibilidad de agua.

Entendemos que esto, en todo caso dice el informe de BolsaCER, significa mayor superficie de la categoría regular, pero es improbable encontrar zonas con una adecuada disponibilidad de humedad. Como sea, la situación claramente se ha complejizado y los maíces en floración son los que se llevan la peor parte.

Aclara además que en el mismo no están incluidas las lluvias observadas el último miercoles a la noche y jueves por la mañana. De todos modos las mismas no tienen potencial para modificar el patrón deficitario que predomina en el mapa. Un alivio temporario algo más significativo puede haberse operado en el sur de Paraná y las vecindades de Diamante.

Considerando este mapa de reservas como situación de partida y más allá de los matices favorables que puedan imponerse en áreas reducidas, por mejores lluvias o por mejor manejo, lo cierto es que la situación es crítica. Para los próximos quince días serían necesarias precipitaciones del orden de los cien milímetros. Esta marca la podemos tomar como una orientación de la demanda como para que los cultivos no sufran estrés hídrico o pierdan rendimiento.

Dando por válida esta estimación si la cruzamos con los pronósticos no es el más alentador.

En definitiva las previsiones no son las mejores, podrían darse sorpresas, pero por lo pronto, deberíamos esperar a la última década para ver lluvias más generosas, finaliza el reporte.

Vía: Campoenaccion

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