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viernes, marzo 5, 2021
InicioGanaderíaLa crisis tambera fue aprovechada por los frigoríficos exportadores

La crisis tambera fue aprovechada por los frigoríficos exportadores

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El crecimiento de las exportaciones argentinas de carne bovina a China se sostiene gracias a la liquidación de vacas lecheras.

Uno. En los primeros diez meses de 2017 las exportaciones argentinas de carne bovina con destino a China fueron de 70.880 toneladas, una cifra 90% superior a la registrada en el mismo período de 2016 (Senasa). La mayor parte de los cortes enviados a la nación asiática proviene de vacas porque es la única categoría que puede soportar los bajos valores pagados por los importadores chinos, quienes emplean la carne que tienen a mano –lo mismo da– para preparar guisados (hot pot) que requieren muchas horas de cocción. Las ventas de cortes destinados a un consumo de tipo occidental son muy limitadas.

Dos. El precio promedio de los terneros comercializados en el remate realizado por Rosgan en el presente mes de diciembre fue de 41,85 $/kg (+14,5% que un año atrás), mientras que el valor medio de las terneras se ubicó en 41,88 $/kg (+19,6%). El último Índice de Precios Básicos del Productor (IPP) publicado por el Indec (noviembre 2017) muestra una evolución anual del 16,8%. Es decir: el valor del producto generado por las fábricas criadoras mantuvo su valor relativo, lo que indica que, si bien no se registra una fase de retención sostenida de vientres, tampoco se evidencia un período de liquidación de hembras.

Tres. En enero-noviembre de 2017 se faenaron 11,57 millones de cabezas de hacienda vacuna, lo que representó un crecimiento de 8,6% anual (Ciccra). Ese crecimiento se explicó en buena medida por una mayor faena de hembras, que en el período aumentó 13,1% respecto de los once primeros meses de 2016 (+570.400 cabezas), mientras que la faena de machos creció 5,5% anual (+344.500 cabezas).

Pregunta. ¿De dónde salieron tantas hembras si las empresas de cría no están liquidado vientres de manera masiva? Fuentes de los principales frigoríficos exportadores indican que en el último año se evidenció un crecimiento sustancial de vacas Holando provenientes de cierre de tambos y de limpiezas de rodeos lecheros.

Si bien, al cerrarse un tambo, buena parte de la genética del mismo es absorbida por otras empresas que siguen en carrera, siempre queda un remanente que va a parar a frigoríficos. Además, en épocas de crisis, las vaquillonas que muestran ineficiencias productivas o reproductivas no suelen tener segundas oportunidades.

Lamentablemente, no existen estadísticas oficiales que permitan realizar un seguimiento del proceso (como sí ocurre en el caso de Uruguay con datos oficiales del Instituto Nacional de Carnes recopilados por Blasina y Asociados).

Los últimos datos oficiales argentinos sobre cantidad de tambos, recopilados por la Subsecretaría de Lechería de la Nación, mostraban en mayo de 2017 que en el último años habían desparecido más de 340 tambos en una muestra de remitentes de las principales 18 industrias lácteas argentinas. Esa estadística luego fue descontinuada.

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