Huerta

La Hibridación hortícola

Para la reproducción de plantas existen diferentes métodos basados en los principios de la genética. Uno de estos métodos es la hibridación. Se trata de la mejora vegetal que aplica los principios de la genética para poder producir variedades hortícolas que tengan características más deseables para los cultivos. Existen varios métodos para la producción de nuevas y mejores variedades que tienen que ver con la hibridación.

En este artículo vamos a contarte todo lo que debes saber sobre la hibridación, cómo se lleva a cabo y cuál es su importancia.

Qué es la hibridación

Se trata de un tipo de mejora vegetal que aplicar los principios de la genética para poder producir variedades que han características más deseables. Entre estas características tenemos una mayor resistencia las enfermedades típicas que existen en los cultivos. También se consiguen mejores valores nutricionales, sabores más agradables e intensos y un mayor rendimiento en el desarrollo de los cultivos. Se puede decir que se intenta buscar cultivos cuyas características sean mucho mejores y el rendimiento sea mucho mayor.

Para poder llevar a cabo los procesos de producción de las nuevas y mejores variedades existen varias formas: selección, hibridación y aprovechamiento de mutaciones. Existen diversas mutaciones que ocurren de forma natural y espontánea en los cultivos y presentan características superiores a los ejemplares normales. Una vez se ha corroborado que estas mutaciones son más eficientes, se aprovechan para multiplicar.

Gracias a las leyes de Mendel, se sabe en las leyes hereditarias y se pueden mejorar mediante hibridación.

Importancia de la selección natural

seleccion natural

Sabemos que la selección natural, ya sea animal o vegetal, no es más que un proceso de mejora genética que la naturaleza realiza a lo largo de numerosas generaciones. Y es que existen diversos procesos y adaptaciones ante las circunstancias del medioambiente que hacen que las plantas tengan que evolucionar y mutar para poder sobrevivir y multiplicarse. El principio de selección natural fue denunciado por Charles Darwin en el año 1859 mediante la teoría de la evolución de las especies. En esta teoría se dice que los seres vivos en consecuencia de la lucha por la supervivencia y de la existencia dan lugar a las adaptaciones.

Es la lucha de los seres vivos por la existencia la que da lugar a la supervivencia de los más aptos. Los más actos son aquellos que tienen características que les hace sobrevivir más cómodos. Estas características son transmitidas a los descendientes, puesto que hay más probabilidades supervivencia. De esta forma, las siguientes generaciones obtienen mejoras genéticas para poder enfrentarse a la vida en condiciones más favorables.

Con estos principios se consigue la hibridación. Es un proceso por el que se seleccionan las capacidades más óptimas para tener un mejor rendimiento. Es así como se sacan cosechas de cultivos mucho más óptimos con mejores características. Para llevar a cabo la hibridación se escogen las variedades hortícolas que tengan características de adaptación a diversas condiciones adversas. Estas son seleccionadas por tener una mayor resistencia. Estas plantas no se parecen en nada al futuro híbrido que se va a producir y posteriormente. El ser humano ha conseguido acceder al proceso de mejora y selección natural mediante lo que se conoce como selección artificial. Se intenta explicar los resultados en dirección del propio beneficio para el ser humano. Es decir, conseguir aquellas plantas que tengan una mayor característica para poder sobrevivir ante las condiciones adversas.

De esta forma es más fácil obtener cultivos que tengan alta resistencia las plagas y enfermedades, tolerancia bajas temperaturas, que puedan soportar largos periodos de sequía, que necesiten menos nutrientes, etc. Con todas estas características se consiguen abaratar los costes y mejorar la producción. No sólo se consiguen mejores ejemplares, sino un aumento en la producción y la reducción de costes. Al producir ejemplares más óptimos que necesitan de menos requerimientos, se reducen los costes de mantenimiento y producción.

En la selección artificial se escogen a los individuos progenitores cuyo fenotipo es más favorable. Dentro de una misma especie, existen individuos que presentan una amplia variabilidad genética que está heredada de sus parentales.

Métodos de hibridación

hibridacion de plantas

El proceso de mejora consigue seleccionar aquellos cultivos que tengan carácter es más deseable es el mayor grado posible. También se desechan aquellos que tengan un grado menor para repetir la operación durante varias generaciones. Una vez pasado varias generaciones se alcanzan expectativas de mejora deseadas.

La hibridación consiste en fecundar dos individuos que tienen una distinta constitución genética. Es decir, pasamos a cruzar dos variedades o especies diferentes para poder conseguir reproducir en la descendencia. Algunos de los caracteres parentales que se quiere conseguir son los que se investigan. De la combinación de los caracteres genéricos parentales se derivan otros rasgos indeseados. Por ello, cuando se realiza el proceso de liquidación, es necesario realizar otros procesos de selección artificial. Este proceso de selección artificial se repite durante varias generaciones para poder eliminar todas las plantas que tengan rasgos que son desfavorables para la producción y aquellas en las que predominen sólo los caracteres deseados.

Por norma general, los híbridos son aquellos que presentan una mayor vigorosidad que los parentales. El fenómeno de hibridación ha sido aprovechado en la producción a gran escala, sobre todo en el cultivo de cereales. También tiene una gran importancia económica en cultivos como es el maíz, aunque también es apreciable en algunas plantas ornamentales y distintas variedades de hortalizas.

Obtención de variedades hortícolas

Cuando tienes cultivos híbridos cuyos caracteres son los deseados para optimizar el rendimiento, se suelen reproducir por métodos asexuales. Si reproducimos a los cultivos mediante un método a sexual, estaremos garantizando que los cultivos hijos de la siguiente generación son idénticos a los parentales. Si realizamos cruces con reproducción sexual, estaremos poniendo en juego que la siguiente generación no tenga los mismos caracteres deseados y se introduzcan algunos caracteres desfavorables.

El retrocruzamiento es una técnica de hibridación que permite añadir a una variedad ya existente y deseaba un rasgo útil de uno de los parentales. Suele ser una técnica muy empleada para las especies que están cultivadas con un carácter de resistencia las enfermedades por hongos e insectos.

Vía: .jardineriaon

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