Economía Lechería

La inflación anual de la canasta láctea pisó el 90%

El ajuste de precios de la leche pagada al tambero -producto de la escasez del producto registrada en los últimos meses- se trasladó de manera directa a la góndola.

 En el último año, según los últimos datos publicados por el Indec, la “canasta láctea” mostró una inflación interanual del 89.7% versus un 63.0 % el promedio de alimentos y bebidas no alcohólicas en comercios y supermercados de la ciudad de Buenos Aires.

En el segmento lácteo, las mayores variaciones interanuales correspondieron al queso cremoso (+99.1%), queso pate-grass (+94.3%), queso sardo (+91.1%), manteca (+87.0%) y leche fresca en sachet (+85.5%), yogur firme (+84.4%), dulce de leche (+81.2%) y leche en polvo entera (+73.8%).

En abril pasado el precio promedio ponderado de la leche pagado al tambero argentino a nivel nacional por 335 industrias grandes, medianas y pequeñas fue de 13,32 $/litro, una cifra equivalente a 0,308 u$s/litro considerando el tipo de cambio promedio de referencia publicado por el Banco Central (BCRA).

Se trata de un valor 8,0% más elevado que el registrado en marzo de este año (0,285 u$s/litro) y similar al de abril del año pasado (0,303 u$s/litro), según datos fueron publicados por la Dirección Nacional Láctea en base a liquidaciones declaradas en el Siglea.

Sin embargo, mientras que en abril de 2018 el precio estaba fundamentalmente sostenido en un tipo de cambio artificial sobreapreciado (espejismo que se esfumó a partir de la devaluación ocurrida posteriormente), el valor del mes pasado se explica fundamentalmente a partir de una reducción sustancial de la producción de leche.

Luego del cierre de tambos y la desinversión realizada por muchas empresas sobrevivientes en el último año -especialmente aquellas de menor escala- la oferta de leche argentina viene registrando una caída significativa: en el primer cuatrimestre de 2019 fue de 2970 millones de litros, una cifra 7,5% inferior a la del mismo período de 2018.

Frente a esa restricción de oferta algunas industrias lácteas salieron a “robarle” tambos a otras firmas para iniciar un ciclo alcista de precios impulsado por una competencia creciente ante un recurso escaso.

Frente al importante ajuste de precios de la leche pagada a los tamberos, las Pymes lácteas (en su mayor parte de base quesera) parecen estar mejor preparadas que las grandes industrias para adaptarse a la actual coyuntura caracterizada por una creciente pauperización del poder de compra el consumidor argentino.

El “valor de referencia de demanda” en abril pasado de pequeñas y medianas empresas lácteas (integradas en Apymel) fue de 13,68 $/litro, según indica un informe realizado por el Instituto Argentino de Profesores Universitarios de Costos (Iapuco) en conjunto con el INTA. En el caso de las grandes empresas lácteas (integradas en CIL), el valor de referencia en abril fue de 12.52 $/litro.

El “valor de referencia de demanda” expresa la capacidad de pago teórica por litro de leche cruda por parte de las industrias en condiciones normales de operación y para una situación de “nivelación” en los resultados de la empresa, es decir, sin margen de renta alguno (o renta cero).

Fuente: Valor Soja

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