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La soja se desploma pero no todos pierden plata

El mismo productor, el mismo campo, ocho meses después en una Argentina que suele darle la espalda a sus sujetos productivos, y dentro de un mundo convulsionado por el Coronavirus.

En agosto del año pasado, cuando iba a decidirse por la siembra de soja para esta campaña 2019/20, a este productor (al que como en otras notas, llamaremos Pirulo) los números le cerraban. Hizo la planilla de márgenes correspondientes y se suponía que el cultivo le iba a dejar una ganancia de casi 85 dólares por hectárea.

“Lo que no se imaginaba (este productor) que a los 8 meses de esta decisión se encontraría con un quebranto de 117,92 dólares por hectárea”, indica el ex dirigente rural cordobés Néstor Roulet, amante de reflejar la situación de los productores en base a números concretos. De ganar 85 a perder casi 118. Hay 203 dólares menos dando vuelta. ¿Qué fue lo que le sucedió a Pirulo?

Roulet se tomó el trabajo de comparar ambas planillas de márgenes brutos, la de agosto de 2019 y la confeccionada ahora, a días de la cosecha. ¿Y qué fue lo que impactó allí de modo tan fuerte como para cambiar tanto el escenario? Varias cosas: hubo una caída de rindes entre los proyectados y los reales; también se produjo una baja del precio internacional de la soja (por el Coronavirus y otros factores estructurales); y hubo un aumento de la presión fiscal, especialmente debido al aumento de las retenciones y de los impuestos Provinciales (Inmobiliario e Ingreso Bruto) y Municipales (Tasa Vial).

Esta es la planilla original en la que Pirulo proyectaba ganar casi 85 dólares por hectárea sembrada con soja. Como se ve, en ese momento el poroto cotizaba a 333 dólares y el rinde esperado era de 36 quintales por hectárea. Las retenciones impactaban con 296 dólares por hectárea, pues estaba muy por debajo del 33% actual, en torno del 25%.

Y esta es la nueva planilla de márgenes hecha por Pirulo a días de la cosecha. La soja bajó peligrosamente hasta los 302 dólares, el rendimiento se redujo a 33 quintales (o sea, 300 kilos menos por hectárea) y las retenciones ahora impactan en 328 dólares, a pesar de la menor producción esperada, por el fuerte aumento de las alícuotas, del 24,7% de la siembra al 33% de la cosecha.

En este escenario es que, según el ejercicio de Roulet, a Pirulo le irá como el culo.

En cambio, en el mismo escenario donde al productor se le trocó la ganancia por quebranto, el Estado ganará más dinero que antes. Lo dice en análisis: En el caso del Estado Nacional, y a pesar de la baja del valor de la soja y de la producción, ganará más dinero por el aumento del 30% de las retenciones (pasó del 24,7 % al 33 %). “Va a recaudar 32,53 dólares extras por hectárea”,m precisó el dirigente cordobés.

Lo increíble y perverso de las retenciones es que “a pesar de que el productor pierde 117,92 dólares por hectpárea, igual tiene que tributar 328,87 dólares” como derechos de exportación.

No todo será culpa del gobierno de Alberto, ojito. En estos ocho meses también se registro una baja del rendimiento por hectárea calculada en un 8% por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) a causa de la sequía que afectó al cultivo en amplia zona productiva del país (23 días sin lluvias a fines de febrero y principio de marzo). Por otro lado, la crisis del Coronavirus está impactando de lleno en los precios de la soja (que bajó de 333,27 a 302 dólares).

Como sea, el único boludo acá sigue siendo Pirulo.

Vía: Bichosdecampo

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