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Los commodities agrícolas tuvieron un año de “precios deprimidos”

Caída de precios internacionales, buenas cotizaciones para el trigo en el mercado local, los efectos de la sequía en Argentina y la guerra comercial entre China y Estados Unidos, fueron algunos de los factores que movieron el tablero de las cotizaciones.

Con el objetivo de conocer el comportamiento que tuvieron los precios de los commodities agrícolas durante el presente año y las expectativas de cara al 2019, Infobae dialogó con expertos en la materia: Paulina Lescano, Enrique Sarthes y Gustavo López.

Caída de precios internacionales y buenas cotizaciones para el trigo en el mercado local caracterizaron el año 2018, pero también la guerra comercial, la buena producción de soja y maíz en Estados Unidos y la sequía en Argentina, se transformaron en variables que marcaron la tendencia de los valores.

El 2018 fue un año muy malo en términos de precios no solo de granos, sino de otros commodities como es el caso del petróleo“, así lo expresó Lescano. Y detalló: “Los precios de los granos desde marzo a abril no pararon de bajar, principalmente por la guerra comercial entre China y Estados Unidos, especialmente en soja; pero al tener todos los granos cierta relación en cuanto a su utilización, debido a la gran incidencia que tienen los fondos especulativos en los mercados, se generó una liquidación en todos los granos”.

Según comentó a Infobae la analista del mercado de granos, el precio de la soja bajó un 25% desde marzo a abril y el resto de los granos siguió más o menos esa tendencia. El mínimo de los precios internacionales principalmente en soja (a la vez se repitió en maíz y trigo) tocaron en septiembre. “A partir de ese mes, no hubo una recuperación sino que el mercado notó que ya no tenía más posibilidades de bajar y se estabilizó en todos los granos”, apuntó Lescano.

Sumado a la guerra comercial, se dio un fenómeno de que tanto la producción de soja como de maíz en Estados Unidos también fueron buenas. En este sentido, Lescano indicó: “Eso siguió generando presión, por el lado de la demanda una cierta reducción, y por el lado de la oferta, hubo un crecimiento. Fue un combo grande que provocó una tendencia a la baja”.

Al llegar noviembre, se pudo observar cierta expectativa de que se lograra un acuerdo entre Estados Unidos y China en el marco del G20, y hubo una buena recuperación de precio más que nada en soja. Sin embargo, Lescano señaló: “Fueron más titulares o expectativas generadas por Trump que lo que realmente ocurrió. China compró algo más de soja, pero sigue sin sacar los aranceles y la pérdida que tuvo Estados Unidos de nivel de ventas a China fue tan grande que lo que está comprando actualmente el gigante asiático no compensa, por lo tanto, se dieron varios elementos bajistas”.

Al ser consultado por el girasol, Sarthes, analista del mercado de granos de la corredora Intagro, explicó: “Desde que se conoció que la producción del Mar Negro es buena, prácticamente los precios se depreciaron a partir de octubre, y tendieron a bajar. Estamos entrando a la cosecha con precios medios deprimidos“.

En la misma línea, López agregó: “En Argentina, vamos por una cosecha muy buena, es característico que al haber buena oferta y no tener una exportación de semilla clara, las industrias empiezan a pagar lo que quieren, con lo cual empiezan a aumentar los márgenes de molienda y se caen los precios internos que es el tema que hoy está en boga”, y agregó: “La relación de la capacidad de pago de la industria del girasol difiere mucho con el precio que efectivamente se están dando”.

En resumen, para Lescano, el 2018 fue un mal año para los precios agrícolas.

La sequía se suma al combo

Al ser consultada sobre el rol que jugó la sequía en el tablero de los precios, Lescano respondió: “Además de la caída de precios internacionales, tuvimos la caída de producción en Argentina. En un año normal hubiese generado alguna suba especialmente en el caso de la soja y el maíz, pero al coincidir con la guerra comercial, el efecto fue malísimo”, y resaltó: “Perdimos ingresos por pérdidas de mercadería y a su vez, perdimos ingresos por pérdida del valor internacional”.

Trigo con buenos valores

El trigo en el mercado local tuvo un comportamiento independiente de lo que pasó en el mercado internacional. Al respecto, Sarthes, analizó: “En 2018, en el caso del trigo, hubo oportunidades en el mercado que permitieron capturar valores de 260 dólares. Fueron momentos puntuales, durante junio-julio, por supuesto que no todo el mundo vendió”.

En el trigo hubo oportunidades en el mercado que permitieron capturar valores de USD 260
En el trigo hubo oportunidades en el mercado que permitieron capturar valores de USD 260

Para Sarthes hubo pisos de precios de trigo muy significativos, y ejemplificó: “Al comparar punta a punta, entre el 2 de enero y el 27 de diciembre de 2018, en dólares, el trigo subió un 25%“.

En cuanto a la cebada, López manifestó que “las ventas están muy activas y con precios realmente muy sostenidos”.

Pocas perspectivas de suba

Al ser consultados sobre las perspectivas en cuanto a la tendencia de precios en un futuro cercano, Lescano fue clara y contundente: “No aparecen elementos en el corto y mediano plazo que hagan pensar que puede haber una recuperación de precios. En soja y maíz es difícil”, y argumentó: “El efecto de la guerra comercial fue lo más pernicioso. Realmente hubo una caída de la demanda de soja, fue el primer año desde hace mínimo diez, que bajó el consumo de China y las importaciones. Se cambió totalmente el balance”.

Sumado a eso, si el clima sigue siendo bueno, Sudamérica va a tener una muy buena producción. Por otro lado, todo esto generó que en Estados Unidos los stocks finales de soja, sean el doble de los del año pasado. “Para revertir todos estos elementos tan negativos en el mercado, debería haber un desastre total de la cosecha de Sudamérica, y no parece que eso vaya a ocurrir”, señaló la analista.

En sintonía, Sarthes expresó: “El panorama para la soja no es muy positivo, porque si bien falta definirse la producción del Hemisferio Sur, los precios que hay a cosecha no son muy tentadores, 230 dólares la tonelada no es un número que guste, obviamente al productor le gusta la soja de 250 dólares para arriba”. ¿Hay posibilidades de que eso ocurra? Si hay una complicación climática posiblemente sí, pero si no, las perspectivas de producción en el mundo y los stocks finales suben con lo cual todos los indicadores tiran más para la baja.

En el caso del maíz, Lescano apuntó que ocurre algo similar a la soja, y López agregó: “No hay expectativa muy buena en materia de precios de forrajeros, y a esto se suma, sobre cuál es la actitud que va a tener el productor estadounidense el próximo año, después de la Guerra comercial con China probablemente se vuelque más hacía maíz, lo cual tampoco es muy atractivo en ese sentido”.

En resumen, Lescano analizó: “Considero que en 2019 no van a seguir cayendo los precios, pero tampoco veo muchas posibilidades de fuertes subas“.

Por su parte, Sarthes resaltó que las perspectivas para el trigo siguen siendo positivas. “Si partimos de que en este momento vale 205 dólares la tonelada, no esperamos grandes explosiones de precios para adelante para lo que es un trigo de exportación”. Por último, advirtió: “Es un año electoral, hay que tener mucho cuidado, hay mucha arista extra mercado, componente de expectativa económica local electoral que puede influir mucho en el tipo de cambio y hay que estar muy atento a eso”.

Fuente: Infobae


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