Agricultura Clima

Menos toneladas de trigo por la sequía

Ya van ocho meses sin lluvias importantes en el norte Argentino y seis meses en el oeste y centro de la región pampeana. La falta de agua se agudiza en el momento en que el área atraviesa sus etapas más críticas.

De acuerdo al informe mensual de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el trigo está atravesando un escenario muy complejo y aún puede empeorar.

Es urgente la necesidad de lluvias importantes a gran escala para poder completar los granos y detener la caída de rindes que se viene corroborando a cada semana.

El extenso período seco le ha quitado al trigo las posibilidades de alcanzar siquiera los 18 millones de toneladas que se proyectaban hace un mes atrás. Septiembre y los primeros 15 días de octubre mantienen el patrón seco que domina en gran parte del oeste, norte y centro de la región pampeana.

Ya se estiman casi 4 quintales menos de los 32,5 quintales que se proyectaban al inicio de la campaña, cuando el escenario productivo tenían por horizonte superar los 22 millones de toneladas, con una superficie de siembra de 7 millones de hectáreas que quedó muy lejos de concretarse. La primera estimación deja números muy distintos, finalmente se sembraron 6,5 millones de hectáreas. La pérdida de lotes es otro factor alarmante. Se estima que por los daños que han provocado la falta de agua y el efecto de las heladas, en forma total o parcial, no se cosecharán 608 mil ha. El impacto en el rinde es dramático en algunas provincias. Solo por las muy buenas condiciones que tiene el trigo en Buenos Aires se sostiene a nivel nacional un rinde de 28,8 qq/ha. El resultado de todo esto ajusta la estimación de trigo de Argentina a 17,0 Mt para el ciclo 2020/21.

De esta forma, el equipo de profesionales de la BCR destacó que la larga sequía que agudizó su impacto por las fuertes heladas.

El clima ha privilegiado en este año solo a la provincia de Buenos Aires; comenzó con excelentes condiciones y las lluvias mes a mes han afianzado un escenario de alta productividad en gran parte de su territorio. Si no hay mayores inconvenientes, obtendría un rinde de 36 quintales por hectárea. En el resto del país, los distintos grados de afección por bajas temperaturas y falta de agua se profundizan con un 30 a 50% de perdida de rinde.

En Córdoba, el trigo pasa por un escenario de desastre productivo: se estima, como media provincial, un rinde menor a los 22 quintales y casi 200 mil ha pérdidas. Córdoba este año quedaría muy lejos de acercarse a los casi 31 quintales por hectárea que tuvo como promedio en los últimos 5 años.

El área santafesina también recibirá un durísimo golpe productivo; apenas se alzaría con una marca provincial 25,9 quintales por hectárea, o sea 10 quintales menos que el año pasado.

Y en el norte del país, la incógnita que deja el cultivo es ¿qué tan malo será el rinde final y q ué logrará cosecharse? En Chaco los resultados van de los 2 a los 8 quintales, y en los mejores lotes se esperan solo 12 qq/ha. Por ahora, en la provincia se estima un rinde de 8 qq/ha y la pérdida de la mitad de los lotes sembrados. En Santiago del Estero las estimaciones son un poco más optimistas: 13 qq/ha de promedio y un 35% de lo sembrado perdido.

Vía: bcrnews.

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