¿Qué diferencia hay entre el pimiento rojo y el verde?

Rojos, verdes, amarillos… la gama de pimientos en el mercado da para un auténtico arco iris de colores. ¿Qué diferencia hay entre ellos?

En efecto, “los pimientos cambian su color en función de su maduración, eso es así. Pero se comercializan variedades diferentes, y cada una de ellas se asocia a un color”, cuenta Mercè Gonzalo, tecnóloga alimentaria y creadora de la cuenta Menta Mandarina. Entonces, no es que los pimientos verdes italianos sólo se puedan encontrar de este color, porque de hecho “estos también se van volviendo rojos si los dejas en la planta”. ¿Qué pasa entonces? “Siempre se vende verde porque no tiene la tonalidad que se identificaría como pimiento rojo”. Es decir, cada variedad se comercializa de un determinado color.

Uno de los alimentos que no pueden faltar en nuestra cocina son los pimientos. Posiblemente a la hora de acudir a la compra te encontrarás con muchas dudas a la hora de escogerlos, sobre todo porque suele haber hasta cuatro tipos. Por eso hoy te explicamos qué diferencias hay en los pimientos en función del color. Por lo general los hay rojos, verdes, amarillos y naranjas.

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Estos alimentos destacan sobre todo por el buen sabor que le dan a los platos y por los beneficios que aportan al organismo, al tratarse de productos ricos en antioxidantes, fibra y vitamina C. Los cuatro colores de pimientos que te vamos a describir a continuación resultan muy saludables.

El pimiento verde es cuando el vegetal se encuentra todavía en una fase de maduración. Presenta un alto contenido en vitaminas A y C, pocas calorías, mucha agua, fibra y su sabor resulta más suave y menos dulce que otros.

Por su parte, el pimiento rojo se encuentra más maduro y resulta el más nutritivo de todos. En cuanto a su sabor, resulta bastante dulce y es rico en vitamina A y C y betacarotenos. Hay que destacar su contenido en licopeno, que se trata de un antioxidante muy potente que se encarga de darle ese tono rojo y que contribuye a mantener la presión arterial y el corazón en perfecto estado.

El pimiento amarillo o anaranjado cuenta con las mismas calorías que el verde, pero destacan sobre todo por su aporte en vitamina C. El color que presentan les permite contar con betacaroteno, que resulta muy importante para la salud de la vista, el sistema óseo y el sistema inmunológico.

Cuando vayas a la tienda o a la frutería a comprarlos intenta que presenten un aspecto carnoso y duro, además de pesados en proporción a su tamaño. El color debe ser lo más brillante posible, con una piel lustrosa y lisa, sin golpes y sin agujeros. Aunque no le concedamos demasiada importancia al tallo, también nos dará señales sobre su estado. Procura que esté crujiente, firme y verde.

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En el momento en que veas un pimiento con arrugas o manchas, eso demuestra que ha estado guardado durante bastante tiempo en algún almacén a la espera de su venta. Por lo tanto contendrán menos sabor y nutrientes a la hora de comerlos y prepararlos.

En lo que se refiere a la conservación de los pimientos, lo mejor es guardarlos en el frigorífico en el interior de una bolsa de plástico perforada para que transpiren en el caso de que se encuentren crudos. Si ya están asados y pelados, lo ideal sería escaldarlos en agua hirviendo por espacio de tres minutos y a continuación meterlos en el congelador.

Seguro que después de estos consejos tus pimientos se conservarán en mejor estado en el frigorífico y además ya no tendrás tantas dudas a la hora de comprarlos en la frutería. Ya nadie te podrá dar gato por liebre a la hora de adquirir estos vegetales.