Ambiente Clima Crisis hídrica

Se teme por una gran mortandad de peces en el Paraná

Se anticipa que la ba­jan­te his­tó­ri­ca del río Pa­ra­ná continuará hasta el ve­rano o, in­clu­so, hasta fines de la estación en 2021.

El fenómeno de La Niña viene para sumarse a la falta de lluvias lo que podría generar que el Río Paraná baje más en caudal y se contamine sustancialmente de algas verdes que le darían al agua un gusto realmente desagradable; a esto habría que sumarle que los residuos de cloacas serían dispersados en un menor caudal de agua.

El especialista en manejo de ecosistemas e in­ves­ti­ga­dor por el Centro de Ecología Aplicada del Litoral dependiente del Conicet (CE­CO­AL), Juan Jo­sé Neiff, an­ti­ci­pó que la ba­jan­te his­tó­ri­ca del río Pa­ra­ná continuará hasta el ve­rano o, in­clu­so, hasta fines de la estación en 2021.

Un registro de Prefectura Naval Argentina determinó una altura hidrométrica de 70 cen­tí­me­tros en el Puer­to de Co­rrien­tes y os­ci­la al­re­de­dor de es­ta mar­ca desde el 12 de ma­yo. Para entrar en una fa­se de crecida del río, se ne­ce­si­ta la lle­ga­da de pre­ci­pi­ta­cio­nes in­ten­sas que, por un lado, logren hu­me­de­cer los terrenos secos y recién entonces comiencen a formar parte de la cuenca. “Se debe producir un ex­ce­den­te a través de lluvias torrenciales”, precisó Neiff

La gran fauna del Paraná está compuesta por mandubíes, pacúes, bogas, armados, dorados y surubíes. Todos serán afectados por el bajo caudal, tanto pequeños como adultos, ya que al no poder llegar al cauce del agua quedarán varados en el barro y en los bañados.

Lamentablemente se verá una gran mortandad de peces ya que los sectores con acumulación de agua serán playos y de poca profundidad.Compartir

A su vez, el inves­ti­ga­dor Neiff remarcó que la concentración de fósforo y ni­tró­ge­no en el Pa­ra­ná ocasionará la apa­ri­ción de algas verdes que le darán un gusto de­sa­gra­da­ble al agua. Así, el proceso de po­ta­bi­li­za­ción sera mínimo: los efluentes do­més­ti­cos clo­a­ca­les y pluviales son re­ci­bi­dos en un caudal menor. Es un fe­nó­me­no co­no­ci­do como eu­tro­fi­za­ción cultural, en la que el oxigeno del agua es limitado y el fango producto de los altos niveles de nitrógeno densifica el agua al punto de convertirse innavegable e inconsumible.

La ba­jan­te será, en los próximos meses, seguida por expertos y concentrará su atención por lo menos hasta mediados de 2021.

Vía: .elagrario

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