Sequía extrema: Consecuencias históricas en el Litoral y norte del país

El calor extremo y la ausencia de lluvias, sumado a la proliferación de incendios en toda la región es otro indicador bien claro de la crítica situación que se está viviendo en gran parte del norte del país.

Hasta la fecha, el déficit hídrico fue importante, especialmente como consecuencia de las altas temperaturas diarias y la ausencia de lluvias, por lo cual, con el transcurso de los días se incrementó el impacto en cultivos, el cambio de la intensidad de la coloración de las plantas y su mortandad, afectando también a los campos de caña de las principales provincias productoras.

La dramática sequía que afecta a las diferentes zonas del país pone en jaque no sólo a la agricultura a gran escala sino a las economías regionales que, pese a la caída de lluvias de las últimas horas sobre todo en la región centro, no lograrán recuperarse del impacto.

En esa línea, el Gobierno de Santa Fe se encaminaba a declarar el estado de emergencia en todo su territorio para todas las producciones agropecuarias desde el 1 de enero hasta el 30 de junio de 2022, a causa de la sequía que viene golpeando a las producciones del sector.

La Comisión Provincial de Emergencia Agropecuaria le recomendó a la administración de Omar Perotti “solicitar la homologación de la misma en la Comisión Nacional de Emergencia y Desastres Agropecuarios, que se reunirá el 21 de enero”.

La conclusión del encuentro encabezado por el ministro de Producción, Ciencia y Tecnología, Daniel Costamagna, se dio tras analizar el impacto que han tenido la falta de precipitaciones y las altas temperaturas en la producción santafesina.

“Estamos proponiendo la emergencia agropecuaria para toda la provincia de Santa Fe, lo cual no quiere decir que todos los productores estén en emergencia. A través de un mecanismo digitalizado, se hará la presentación de las declaraciones juradas para la emisión de los certificados”, explicó Costamagna.

Además, señaló que “se trabajará junto a las agencias y asociaciones para el desarrollo con el objetivo de que los recursos del Fondo Nacional para la Mitigación de Emergencias y Desastres Agropecuarios que lleguen a la provincia de Santa Fe puedan alcanzar de una manera muy rápida y expeditiva a los productores que lo necesitan”.

Una situación similar se vive en Entre Ríos, donde los registros de lluvias son seis veces menores que los habituales, por lo que el 85% del suelo provincial se encuentra bajo los efectos de la falta de agua, los peores de los últimos 60 años. Ante ese escenario, agravado además por los gravísimos incendios que afectaron a la provincia los últimos días de 2021, la Federación de Asociaciones Rurales y la Sociedad Rural Argentina solicitaron al gobierno de Gustavo Bordet la declaración de la emergencia agropecuaria en el distrito.

En esta línea, el Gobierno nacional apura mecanismos de asistencia al sector productivo, no sólo el agrícola sino también para cada una de las actividades que sufrieron la falta de agua y las altas temperaturas. Por caso, el fin de semana, el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, recorrió junto a los gobernadores Perotti y Bordet campos de Entre Ríos y Santa Fe para dimensionar el daño.

Cañeros

Hacia el norte del país, productores cañeros de Jujuy y Salta alertaron que la falta de lluvias y de agua de riego que causó hasta el momento en la región una pérdida de más del 30% de la producción.

Así lo informó la Unión de Cañeros Independientes de Jujuy y Salta (Ucijs), a través de un comunicado, en el que advirtió que la falta de agua “comienza a hacerse notar en los cañaverales con daños irreversibles”.

“Será una de las peores zafras de los últimos tiempos”, afirmó la entidad y señaló que la presente “deberá salir adelante con el menor nivel de precipitaciones en más de 10 años”.

En ese sentido, indicó que las plantaciones realizadas en la primavera “no se podrán cosechar porque están prácticamente destruidas” y descartó que se pueda plantar en marzo por la falta de recursos económicos además de que “corren el riesgo de no tener semillas para hacerlo”.

Según técnicos y especialistas que colaboran con la Ucijs sostienen que “lo que se perdió ya no se recupera porque en los meses de mayor potencial de crecimiento de la caña faltó agua y eso comienza a notarse”.

Y que “la regularización de las lluvias que pudiera darse a partir de este mes detendrían el deterioro, pero la acumulación del daño no es reversible”.

La Ucijs recordó que esta situación ya había sido alertada a los ingenios y a los gobiernos provinciales el año pasado “donde también transitamos una zafra muy difícil, marcada por la pandemia y la sequía”. A eso se sumó, agregaron, “la falta de atención crediticia para la renovación de plantaciones que propiciaran una gran disminución de los rendimientos para la presente zafra 2022”.

Por último, la entidad advirtió que “los inconvenientes de este panorama seguramente se trasladarán a la industria y a toda la cadena de valor de la caña de azúcar”.

Incendios

En Misiones, la sequía -que derivó también en gravísimos incendios- afectó ya el 40% de la comercialización de productos en los mercados concentradores.

Si bien la zona sur de la provincia es más propensa al fuego debido “a la extensión de pastizales”, el subsecretario de Ordenamiento Territorial del Ministerio de Ecología y Recursos Renovables, Martín Recaman, dijo que los mayores focos de incendios se produjeron en el norte de la provincia. “No podemos hacer un relevamiento exhaustivo de la cantidad de hectáreas quemadas, solamente en la localidad de Andresito se perdieron 350 hectáreas. La zona norte se encuentra en una situación extrema”, dijo.

En cuanto a las lluvias, Recaman informó que en algunas zonas de la provincia hubo pequeñas lluvias que no revierten la “compleja situación hídrica”. “La media es que llueva unos 1800 milímetros al año y en 2021 tuvimos un 35 % menos, tenemos los ríos y arroyos con muy poco caudal de agua por eso necesitamos que llueva un buen tiempo para recuperar el agua”, enfatizó.

La sequía que afecta a la región es consecuencia del fenómeno de corriente de La Niña y se prevé que las temperaturas altas y la falta de lluvias continúen hasta principios de marzo.

En cuanto a la producción local, el encargado del mercado concentrador de ElDorado, Enrique Pedrozo, dijo que “la sequía afectó, hasta el momento entre un 35 y 40 % la comercialización de los productos”.

“Dejamos de abrir los miércoles. Abrimos de jueves a sábados debido a la baja de producción. Esto ocasión que también se reduzca la cantidad de visitantes”, explicó.

El agrometeorólogo del Inta de la localidad de Cerro Azul, José Olinuk, se refirió a la sequía en Misiones, una problemática que se viene dando de manera prolongada desde el 2019 y aseguró que es una situación muy alarmante para la provincia dado que afecta de cerca la actividad productiva.

En declaraciones a LT4 de Posadas, el funcionario del Inta explicó que según los datos obtenidos, desde febrero de 2021 se precipitaron 547 milímetros de lluvia, “muy por debajo de lo esperado, siendo enero del año pasado el único mes que superó la cantidad de milímetros previstos, mientras que en diciembre la situación se complejizó aún más, porque a pesar de que las precipitaciones fueron muy variables, en la mayoría de los municipios no se registraron más de 30 milímetros, contra un promedio que superó los 180 milímetros para ese mes. Se ven afectados los cultivos anuales, como las hortalizas y el maíz, en la que muchas veces esta cuestión climática implica la pérdida total del cultivo”.

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