Alimentos Innovación

Una barra de cereal elaborada con un derivado de la cerveza

Una barra de cereal elaborada con un subproducto de la cerveza, que es donado por cervecerías artesanales a investigadoras del Conicet.

También se premió un panificado proteico para niños con problemas nutricionales fueron los proyectos ganadores en un concurso de innovación. Fue dentro del concurso Premios Arcor a la Innovación.

La idea ganadora fue presentada por la licenciada en biotecnología Paula Bucci del Centro de Investigación y Desarrollo en Criotecnología de los Alimentos del Conicet La Plata.

La barra de cereal “está hecha en base a bagazo, un subproducto de la industria cervecera que se genera en abundancia, es un residuo que cuando se descompone es altamente contaminante”, explicó Bucci.

“Hicimos estudios y vimos el valor nutricional del bagazo, y además logramos que la barra sea apta para ser consumida por personas diabéticas”, añadió.

Si bien “hay productos en base a bagazo, no sabemos el contenido nutricional que poseen y ninguno es apto para quienes conviven con diabetes”, señaló la investigadora.

La profesional y su equipo se hicieron acreedores de $200 mil que destinarán a “comprar materia prima, como cereales, ya que las cervecerías artesanales nos donan el bagazo, y equipos nuevos”.

“Lo que logramos es sólo una muestra de lo que podemos hacer con este subproducto de la industria cervecera, por eso necesitamos más financiamiento para seguir investigando”, contó Bucci.

La idea a futuro es que la barra de cereal llegue a comedores escolares y organizaciones sociales.

Panificado proteico

En tanto, la mención especial del premio Innovación de Arcor fue para la licenciada en Administración María Celina Malvazo, de la ONG De la Nada Asociación Civil, que presentó un panificado “con proteínas de alto valor biológico, fibra soluble, vitaminas y minerales, especialmente calcio y/o hierro, y vegetales enmascarados para lograr la aceptación de parte de los niños”, contó a Télam la profesional.

En la ONG trabajan entregando microcréditos para jóvenes y mujeres, y sostienen el proyecto Cocina del Trabajo, una escuela de gastronomía que además brinda un servicio de catering desde Luján, sede de la asociación, llegando a la Ciudad de Buenos Aires.

“El proyecto que presentamos al concurso Arcor fue un trabajo en equipo con el Centro de Investigación, Docencia, y Extensión en Tecnología de Alimentos (Cideta) de la Universidad Nacional de Luján”, compartió Malvazo.

Ahora están “en etapa de prueba de lo que, creemos, serán muffins saludables. El Cideta lo desarrolla y luego nos hará la transferencia a la cocina del trabajo para que los vendamos y lo convirtamos en dividendos sociales para sostener nuestra ONG”, dijo la dirigente social.

El premio es avalado por la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación y tuvo en esta edición 100 propuestas.

Vía: Agrolatam

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