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Una herramienta para el desarrollo rural sostenible

Turismo enológico:  La Organización Mundial del Turismo (OMT) pide que el enoturismo se integre en las políticas nacionales de turismo y desarrollo rural.

El enoturismo está en auge en los países europeos, sobre todo en España. Así se desprende de los datos del décimo informe anual sobre las visitas a bodegas y museos del vino que elabora la Asociación Española de Ciudades del Vino (ACEVIN) y que permite conocer y estudiar los hábitos e intereses del turismo enológico.

Los datos recogidos durante 2017 en las 27 Rutas del Vino vuelven a constatar un incremento en el número de visitantes registrados por las bodegas y los museos de las rutas integradas en Rutas del Vino de España. La cifra total asciende a 3.213.267 visitas, lo que supone un incremento respecto al año anterior del 18,23%. En lo referente al impacto económico, teniendo en cuenta el precio de la visita estándar y el gasto medio por visitante, el resultado arrojado por estos datos indica que el volumen de negocio producido asciende a 67.191.579 de euros, un 23,89% más respecto a la cifra recabada en 2016.

Viendo las cifras de ACEVIN no es de extrañar que durante la 3ª Conferencia Mundial sobre Turismo Enológico de la Organización Mundial del Turismo (OMT), que ha tenido lugar en la República de Moldavia, expertos de 30 países llegaron a la conclusión de que, para que el turismo enológico sirva de herramienta para el desarrollo rural, las comunidades locales han de participar en toda la cadena de valor del turismo, y beneficiarse de la misma.

Asimismo, se instó a aplicar modelos de gobernanza que podrían ayudar a que los gestores del destino ofrezcan los productos y servicios enoturísticos como parte de un enfoque integral de turismo rural y cultural.

Entre los principales resultados de la conferencia cabe destacar que todos los participantes expresaron la convicción de que, con el refuerzo de alianzas, desarrollo de capacidades, investigaciones empíricas y apoyo a las pequeñas empresas y a los empresarios, se puede transformar el turismo enológico en un segmento que genere empleos, favorezca la innovación y fomente nuevos modelos de colaboración.

“La complejidad del desarrollo del turismo enológico y la diversidad de las partes interesadas concernidas exigen modelos innovadores de colaboración; necesitamos derribar muros y promover nuevos grupos”, explica Zurab Pololikashvili, Secretario General de la OMT.

Durante la conferencia se estableció como prioridad realizar más investigaciones, con el fin de evaluar las tendencias del turismo enológico, entenderlas y comprender a los consumidores de este segmento, así como de comparar a escala internacional los destinos conforme a idénticos criterios. También concluyó que la creación de oportunidades de trabajo a través del enoturismo depende del desarrollo de recursos humanos calificados en nuevas tecnologías y sostenibilidad, además de habilidades sociales que faciliten el trabajo en equipo y permitan transmitir la historia del vino.

En la conferencia también se establecieron ocho ámbitos de acción fundamentales: estrategia y gobernanza del turismo enológico, alianzas, participación de la comunidad, apoyo a pequeñas empresas y empresarios, turismo enológico en aras del desarrollo rural; investigación de tendencias y consumidores, desarrollo de habilidades, y alineación del turismo con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Vía: La Vanguardia

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