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¿Se pueden congelar las frutas y verduras?

El tratamiento de las frutas y las verduras es muy diferente al de, por ejemplo, las carnes y las pastas. Entrá y conocé qué fruta es la que mejor se conserva congelada.

Muchas veces queremos conservar los alimentos que compramos para consumirlos más adelante y así evitar que se echen a perder. Y, ante la recomendación de comer cinco porciones diarias de frutas y verduras en variedad de tipos y colores, una forma de tenerlas más tiempo disponible en nuestra casa es frizarlas.

Pero el tratamiento de las frutas y las verduras es muy diferente al de, por ejemplo, las carnes y las pastas.

“Siempre es mejor consumirlas de manera natural, no es lo ideal el congelado de frutas y verduras, pero se puede hacer. Para frizarlas es necesario un proceso previo para que mantenga algunas propiedades nutricionales, aunque aún así muchas de ellas se pierden”, sostuvo Ángel Fiore, Bioquímico especialista en Bromatología que colabora con la Fundación Banco de Alimentos.

“El alimento debe estar en excelente estado”, agregó.

Ese proceso previo, en el caso de las verduras, se conoce como “escaldado o blanqueado”.

El mismo ayuda a conservar la textura, consistencia y, sobre todo, los nutrientes. Consiste en la cocción en agua hirviendo por un período corto de tiempo (dos minutos o más) y luego deben ser enfriadas rápidamente en agua, para luego secarlas y llevarlas a freezer. Esta técnica detendrá los procesos químicos que deterioran el alimento con el pasar de los días.

Casi todas las verduras pueden congelarse. Sin embargo, si lo que se quiere en el futuro es comerlas crudas (como la lechuga, tomate, pepino y pimientos, por ejemplo), no es aconsejable el congelado, ya que se modifica la textura, color, olor y sabor. Una vez sacadas del freezer, se las debe colocar directamente en agua hirviendo sin descongelar previamente.

En el caso de las frutas, los especialistas recomiendan lavarlas con agua fría y secarlas bien. Además, deben estar en perfecto estado de maduración. Los frutos rojos (frutillas, moras, cerezas, arándanos, frambuesas) son de las que mejor toleran el congelado y no es necesario cortarlas.

La sandía, el melón y el ananá (pelarlo antes) también se pueden congelar, siempre trozándolas y guardando cada pedazo por separado en el freezer. Al durazno se le recomienda pelarlo, cortarlo y ponerle limón o azúcar. A los cítricos, es recomendable separarlos por gajos.

Frutas como la manzana o la pera es mejor guardarlas en compota. La banana también puede congelarse preferentemente sin cáscara y cortada. El congelado de estas últimas frutas puede ser provechoso para usarlas en licuados, tartas u otras recetas. Consumirlas sin un proceso culinario previo no es lo ideal.

Una vez realizado el proceso previo al congelado, se aconseja conservar en envoltorios herméticos para que no pierdan la humedad y conserven -dentro de lo posible- su sabor, color y textura.

Fuente: Cadena 3. 

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