¿Cómo cuidar a las suculentas de las elevadas temperaturas?

El verano es una de las estaciones del año donde las elevadas temperaturas son protagonistas, y estas plantas no se llevan muy bien con las temperaturas extremas, ya sean en época de frío o calor. Por lo que debes tener sumamente cuidado para que puedan seguir viviendo.

¿Por qué las suculentas no pueden vivir en el frío o el calor extremo? Esto sucede ya que cuentan con gran cantidad de agua, que almacenan en sus hojas. Por ello, cuando llegan las bajas temperaturas este líquido que contiene puede congelarse, destruyendo los tejidos de la planta, y en el caso del calor, el sol directo puede dañar sus tejidos y sobrecalentar el agua que alojan en sus hojas. Además el exceso de humedad también puede provocar daños internos.

En este caso, durante la temporada da de verano, es muy importante conocer la especie a la que pertenece tu planta y buscar información sobre qué tolerancia tiene a las elevadas temperaturas.

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¿Qué especies debemos cuidar de las elevadas temperaturas?

Si bien las suculentas se adaptan muy bien a las altas temperaturas, el ambiente ideal para que e desarrollen sanas y sin problema es donde la temperatura sea entre 19 a 28 grados.

Debemos prestarle suma atención a plantas como el aloe vera, echeveria, crassula, senecio, euphorbia, kalanchoe, portulaca y haworthia, que son también muy frágiles al frío, cuando la temperatura desciende por debajo de los 6 grados. Estas especies deben estar en el interior del hogar cuando la temperatura comience a aumentar de manera significativa, pero también a bajar en época de frío.

Lo ideal es que las ubiques en aquellos lugares donde reciba luz solar, pero tamizada, o sea, reducida por algún toldo o media sombra. ¡Atención! tampoco te excedas con el riego, aún en tiempos de mucho calor, porque puedes provocar daños en raíces y tallos.

Si tienes las suculentas en macetas pequeñas, maceteros o vasijas, lo ideal es mantenerlas bajo techo a media sombra en galerías, donde no reciban los intensos rayos del sol directos. Con respecto al riego, lo ideal es un riego moderado en la tierra, alrededor de la planta. Con dos o tres riego a la semana será suficiente, sin exceso de agua, sino, humedeciendo la tierra.

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Fuente: guiadejardin.com