La huerta en primavera-verano y lo que tienes que tener en cuenta para esta temporada

Sin lugar a dudas la temporada cálida levanta el espíritu de todo aficionado a la huerta, teniendo en cuenta que la primavera y el verano son las estaciones claves para reproducir futas y verduras.

Desde septiembre hasta marzo, las condiciones del clima son en gran parte beneficiosas para toda actividad en huerto urbano o la huerta ecológica que puedas tener en casa, ya que las horas de luz son más prolongadas, el sol actúa de manera eficiente y retornan las lluvias tras algunos meses más secos. Todos estos factores reúnen características fundamentales para que el crecimiento de las plantas se active.

En esta época, cuando el calorcito comienza a ser el protagonistas, existen variedades de cultivos que prefieren este tipo de clima, y el trasplante de algunas especies es mucho más efectivo, como ser el de la berenjena, el tomate y pimiento, cultivos que son más propios del mes de octubre en adelante, una vez que los fríos vayan quedando atrás.

La temporada de primavera- verano son ideales para poder producir hortalizas de fruto como zapallos, zapallitos, pepinos, sandías, melones, tomates, berenjenas, pimientos, porotos y maíces. De igual modo, prosperan otras especies como albahaca, radicheta, rúcula, acelga, batata y papa. Todos estos cultivos mencionados prefieren mayor horas de luz, temperaturas cálidas, por lo que la temporada más beneficiosa para poder tenerlos esplendidos es esta.

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En el momento de planificar la huerta para la temporada, que al menos abarcará 6 meses, tenemos que tener muy presente algunos puntos importantes: condiciones de la tierra, disponibilidad de humedad en suelo y la variedades que vamos a producir. Además hay que tener en cuenta que las hortalizas van a necesitar al menos 8 horas de sol para poder desarrollarse de manera saludable. Dependiendo de cada tipo de hortaliza, también hay que evaluar los efectos del sol directo, o la intensidad de los rayos, ya que hay plantas que no son tolerantes al calor intenso, por este motivo también hay que tener una zona de la huerta cubierta, al menos, a media sombra.

En algunos casos, las mini-huertas realizadas en cajones de maderas o contenedores, suelen ser prácticas en el caso de moverlas de un lugar al otro, así podemos asegurarnos de que tengan horas de sol y de sombra de manera equilibrada. De esta manera evitaremos daños por exposiciones al sol intenso, y también por tormentas típicas de la temporada cálida.

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Estado del suelo

Dentro de los ejes más importantes cuando hablamos de huerta y cultivos, es la calidad del suelo donde se van a desarrollar las plantas, tendremos que tener en cuenta que venimos de varios mes de escasas lluvias, por lo que el terreno presenta cierta sequedad y aridez, por eso es fundamental un preparado de la tierra con algunos agregados orgánicos (tierra abonada, tierra negra con sustrato, compost, humus etc). Para mantener la fertilidad del suelo, en este caso, renovarla.

También tendremos que evaluar la situación de humedad en capas intermedias y superficiales, con riegos algo más continuos, ya que las temperaturas más exigentes de la temporada cálida provocan una rápida evaporación del agua en superficie. Podemos emplear distintos método de riego, desde el tradicional riego con manguera y propulsor, riego por goteo, etc. Y como toda recomendación cuando se trata de riego, lograr que la tierra se mantenga húmeda y no con encharcamientos, evitando la saturación del terreno, ya que no es positivo para las hortalizas y cultivos con frutos. Asegurarse de un buen drenado, es lo esencial, sin olvidar que las lluvias serán algo más continuas.

Control de maleza

La evolución de malezas se encuentra mucho más activa en temporada de primavera- verano, ya que estos yuyos invasivos responden a un ambiente húmedo y cálido, sobre todo cuando se activan las lluvias en abundancia, y el sol aporta con su intensidad prolongada durante el día. Mantener siempre controlada el desarrollo de maleza, ya que en abundancia complican a los cultivos y al espacio donde están.

Plagas

Con la llegada del calor y la humedad, aparecen las plagas, ya que la mayoría de estas son afines a los días templados, y estas suelen ser un imprevisto que nos pueden complicar la existencia. Dentro de las más comunes de la época primavera- verano podemos mencionar algunas: langostas, orugas, hormigas, pulgones, cochinillas, moscas de las frutas, arañitas de los cultivos, larvas de escarabajos o moscas.

Para un control efectivo y natural para las plagas, puedes acudir a soluciones caseras, como ser fungicidas a base de productos naturales que tu mismo puede elaborar, evitando productos químicos.

Con información de: Inta

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