A 43 años del conflicto, Argentina recuerda a quienes lucharon en la guerra y mantiene el reclamo de soberanía por las islas.
El 2 de abril de 1982, tropas argentinas desembarcaron en las islas Malvinas con el objetivo de recuperar la soberanía perdida en 1833, cuando Gran Bretaña tomó posesión del territorio. La respuesta británica no tardó en llegar y, tras dos meses y medio de guerra, el saldo fue devastador: 649 soldados argentinos fallecidos y cientos de excombatientes que, marcados por las secuelas de la posguerra, se quitaron la vida.
El conflicto estuvo atravesado por una gran desigualdad de condiciones. Mientras que el Reino Unido contaba con un poderío militar superior, las tropas argentinas, en su mayoría jóvenes conscriptos, enfrentaron la guerra con escasos recursos, falta de entrenamiento y graves carencias logísticas. La derrota aceleró la caída de la dictadura cívico-militar que gobernaba Argentina.
Desde 2000, el 2 de abril es el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, una fecha para honrar a quienes combatieron y reafirmar el reclamo legítimo por la soberanía. Hoy, la disputa continúa en el ámbito diplomático, con el apoyo de países latinoamericanos y organismos internacionales a la posición argentina.