Agricultura Huerta

Cómo germinar semilla de maíz y pasarlo a maceta

Tener verduras frescas de tu huerto no solo es un proceso gratificante, sino también muy beneficioso para tu salud. Cultivar maíz puede mejorar tu salud física y nutrir tu bienestar mental. Puedes comenzar a cultivar tu propio maíz en tu huerto casero y empezar a recolectar las recompensas con un poco de conocimiento y de esfuerzo.

Proceso de germinación en maíz La germinación no es más que la reanudación de la actividad enzimática bajo condiciones favorables de humedad y temperatura, lo cual promueve una aceleración en la división y elongación celular hasta que finalmente emerge el embrión a través de la cubierta de la semilla de maíz.

El proceso de germinación se desencadena como consecuencia de la absorción de agua a través de la cubierta de la semilla, a dicha etapa se le da el nombre de imbibición, durante la cual la semilla absorbe un 30 % de su peso seco en agua antes de comenzar a germinar.

Cómo germinar semillas de Maíz

Germinar semillas de Maíz más rápido depende principalmente del cuidado y el clima que le demos, pero siguiendo una serie de recomendaciones el proceso puede ser un poco más rápido.

Como primer medida hay que reunir diferentes elementos: un tupper, papel obsorbente de cocina, agua con temperatura ambiente, si es posible destilada para evitar las sales del agua corriente, y por último tener predefinido un lugar cálido, oscuro y seco.

El proceso es sencillo, como primer paso se debe colocar el papel absorbente sobre la parte inferior del recipiente (tupper) y agregarle un poco de agua para que quede humedecido por completo. En este paso es muy importante no excederse en la cantidad agua.

Luego, cuidadosamente agregar las semillas sobre el papel húmedo y añadir otro papel húmedo sobre la superficie que ocupan las semillas. El recipiente debe estar guardado en un lugar oscuro y seco.

Otro aspecto relevante para una germinación adecuada es que cada día o día y medio abrir el recipiente para que circule el aire, siempre y cuando cuidando que la temperatura y la luminosidad se mantengan.

Una vez que las raíces comenzaron a nacer, se quita con mucho cuidado el papel para que no se desprendan las raíces y por último ya se pueden plantar en nuestra huerta para que  reciba la luz del sol y  regarlas de una forma que la tierra siempre se mantenga húmeda  hasta que crezcan los primeros tallos.

Vía: intagri.

Con información de mitreyelcampo.cienradios.

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