Cómo sembrar papaya en casa

La papaya es una planta originaria de América Central con alto valor ornamental y culinario. Y es que si las condiciones son las adecuadas puede empezar a dar fruto el mismo año que se sembró, lo cual es muy interesante.

Es supuesto por algunos investigadores que el papayo es originario en los climas cálidos del norte y centro América especialmente en el sur de México y Nicaragua y según esto después del descubrimiento de América el papayo se distribuyo a muchas otras partes del mundo.

En estos momentos se cultiva por todas las regiones tropicales y subtropicales de mundo siendo los más sobresalientes Brasil, México e India, países productores de la mitad de la producción mundial de este cultivo.

Pero para que eso pase es muy importante saber cómo sembrar papaya; es decir, cuándo hay que hacer el semillero y cómo mantenerlo hasta que germine. Así que si te interesa empezar a cultivarla, sigue nuestros consejos.

¿Cuándo se siembra?

La papaya, cuyo nombre científico es Carica papaya, es una planta que necesita que el clima sea cálido sin heladas para poder vivir. Pero además, para que pueda germinar bien es importante que reciba calor. Por lo tanto, si tenemos todo esto en cuenta, lo que haremos será sembrarla a mediados/finales de primavera, cuando la temperatura ronde los 20-22ºC.

También podremos hacerlo antes, o después en otoño si disponemos de un germinador eléctrico y de un invernadero con calefacción o una habitación cálida en la que entre mucha luz natural.

¿Cómo se siembra?

Plántula de Carica papaya

Ahora que sabemos cuándo hay que preparar el semillero, veamos qué pasos debemos seguir para tener nuestra planta de papaya:

  1. Lo primero que hay que hacer es introducir la semilla en un vaso con agua durante 24 horas para que se hidrate.
  2. Después, rellenaremos el semillero -maceta, bandeja de semillero, germinador,…- con sustrato de cultivo universal mezclado con un 30% de perlita.
  3. Luego, regamos a consciencia pero evitando el encharcamiento.
  4. A continuación, colocamos la semilla en el centro y la cubrimos con una fina capa de sustrato.
  5. Por último, espolvoreamos con cobre o azufre para evitar la aparición de hongos, y volvemos a regar, esta vez con un pulverizador.