Esta es la flor que se vuelve «invisible» para el ojo humano

Una investigación reveló el extraño camuflaje de una planta china que parece ser producto de la evolución como un mecanismo para esconderse de los humanos. No desean ser encontradas por la especie humana.

¿Una planta tiene miedo a los humanos? La fritillaria delavayi es una hierba perenne que produce una sola flor por año después de su quinto año. Esta planta es bastante exótica dado a lo tardado que es el crecimiento de sus flores, pero aparte de los hermosos brotes que esta hierba da, el bulbo que crece debajo de las flores se ha utilizado en la medicina china durante más de 2.000 años, aumentando los precios y llevando a un aumento en la recolección de la fritillaria delavayi en los últimos tiempos. 

Este exceso de recolección ha impulsado la evolución de esta planta y su intento de camuflarse para evitar ser recolectada por los humanos. Te contamos un poco más sobre la historia de esta planta y su curiosa evolución.

El comportamiento sorprendente de la naturaleza

Ya se han registrado ejemplos en crescendo de animales que evolucionan para desviar sus trayectorias de los humanos. Quizá el mayor caso documentado sea el del incremento de elefantes que nacen sin colmillos, una tendencia biológica que parece ser consecuencia de las acciones humanas. No obstante, este tipo de comportamiento evolutivo no se había observado con anterioridad en plantas. 

La investigación la llevaron a cabo expertos del Instituto de Botánica de Kunming en China, en colaboración con el ecólogo sensorial Martin Steven, de la Universidad de Exeter. “Es notable ver cómo los humanos pueden tener un impacto tan directo y dramático en la coloración de los organismos silvestres. No solo en su supervivencia sino en su propia evolución”, dice Steven.

planta que desarrolló camuflaje
Fritillaria delavayi con su característico verde vivo

¿Cosecha o depredación?

La planta en cuestión es Fritillaria dealvayi, una planta china que se ha cosechado por siglos por los herbolarios de la región. Sus bulbos son triturados hasta convertirlos en polvo para tratar afecciones de las vías respiratorias como la tos. Un kilogramo de polvo para la tos requiere unos 3,500 bulbos, lo que significa que miles de plantas deberán ser depredadas para obtener este remedio. Para ello, los recolectores buscan en los campos de rocas sueltas que bordean las laderas de las cadenas montañosa del Himalaya, donde habita la planta.

Con anterioridad solían encontrar la flor de manera muy sencilla, ya que sus hojas de color verde vibrante la delataban entre un campo de rocas de color marrón opaco. Pero esto parece estar cambiando, la planta que sólo produce una flor cada año, ha evolucionado desarrollando mecanismos de camuflaje que la mantengan a salvo de los humanos. Un camuflaje perfecto ha transformado la coloración verde intensa, por hojas de color gris opaco que combinan bien con el fondo de su hábitat.

Lo fascinante en este caso, es que en las regiones donde la flor no suele ser molestada por humanos, sus hojas y tallos conservan su característico color verde vivo. Misma planta, dos situaciones distintas y un mecanismo de camuflaje que ha sido desarrollado aparentemente para desviar a los humanos de su trayectoria.

planta camuflaje entre rocas
Fritillaria delavayi. University of Exeter News

El desvío del curso natural en manos de la humanidad 

Existen diversos casos en donde las plantas desarrollan sistemas de camuflaje para evitar ser devoradas por herbívoros. Los investigadores primero siguieron esta línea, sin embargo, al buscar tales animales, no encontraron evidencia de herbívoros que se alimenten de Fritillaria. No se encontraron mordeduras u otros signos de depredación animal, así, la línea de investigación cambió su curso. Los expertos se dieron cuenta de que los humanos podrían ser la causa de este mecanismo de defensa. “Muchas plantas parecen usar el camuflaje para esconderse de los herbívoros que pueden comerlas, pero aquí vemos que el camuflaje evoluciona en respuesta a los recolectores humanos”, dicen los autores.

Las conclusiones del equipo sugieren que podrían existir otros casos en donde las plantas han desarrollado sistemas de camuflaje para desviar la atención humana. Pero al tratarse de una revelación aparentemente nueva en el comportamiento de las plantas, no existe mucha investigación al respecto. En opinión de los investigadores “el estado actual de la biodiversidad en la tierra está determinado tanto por la naturaleza como por nosotros mismos”. Y deberíamos ser conscientes de la gran responsabilidad que esto conlleva. 

Vía: https://ecoosfera.com/

Compartir en