La «Niña» toma envión para los primeros meses del 2025, pero no durará mucho

Los nuevos informes avalan a una Niña débil y de rápida transición. Se anticipa un retorno a condiciones neutrales de ENSO durante el otoño de 2025 y su persistencia hasta el invierno.

La Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA) ha informado que, a mediados de diciembre de 2024, las condiciones del fenómeno de El Niño-Oscilación del Sur (ENSO) persisten en una fase neutral. Los índices oceánicos, tales como la temperatura superficial del mar en la región Niño 3.4, y los indicadores atmosféricos, como la presión atmosférica en la región tropical del Pacífico occidental, se mantienen dentro de los rangos considerados normales para un estado neutral. Esta condición sugiere que, por el momento, no se espera una influencia significativa de El Niño o La Niña sobre los patrones climáticos globales.

Dependiendo del enfoque, los pronósticos climáticos internacionales se dividen en dos categorías:

  • Pronóstico de Consenso: Este tipo de pronóstico integra el juicio de expertos en climatología con los resultados obtenidos de modelos climáticos. Al combinar la experiencia humana con la potencia de las computadoras, se busca obtener una predicción más robusta y confiable.
  • Pronóstico Basado en Modelos: En este caso, la predicción se genera de manera totalmente objetiva, utilizando únicamente los datos procesados por modelos numéricos. Estos modelos, alimentados con información meteorológica y oceánica, simulan el comportamiento del sistema climático para generar pronósticos a futuro.»

Existe una notable incertidumbre en torno a la probabilidad de que el fenómeno de La Niña se presente durante el verano de 2024-2025. La última actualización del CPC indica una alta probabilidad (72%) para este evento en el trimestre DEF, sin embargo, otros modelos climáticos ofrecen proyecciones divergentes, generando así un panorama complejo para la planificación.

Aunque existe una probabilidad del 41% de que La Niña continúe hasta el verano de 2025, las proyecciones del IRI sugieren un mayor favoritismo hacia condiciones neutrales de ENSO a partir del otoño, extendiéndose posiblemente hasta el invierno.

Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM)

Existe una probabilidad del 55% de que se desarrolle un episodio de La Niña de corta duración y baja intensidad durante el periodo comprendido entre diciembre de 2024 y febrero de 2025.

Si bien esta revisión indica una disminución en la fuerza del evento, es crucial resaltar que las condiciones de La Niña débil persisten en el Pacífico ecuatorial central, lo que mantiene un cierto grado de incertidumbre en las proyecciones a corto plazo.

La crisis climática continúa intensificándose. La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, ha confirmado que 2024 será el año más caluroso de la historia, impulsado por El Niño. Los niveles récord de gases de efecto invernadero están provocando un calentamiento global irreversible, y ni siquiera el fenómeno de La Niña podrá detener esta tendencia.

El campo no se confía

Ante las previsiones de una intensa sequía provocada por el fenómeno de La Niña, los productores argentinos se preparaban para lo peor. Sin embargo, un reciente informe de la Bolsa de Comercio de Rosario ha traído un respiro. Según la entidad, los efectos de La Niña serán menos severos y de menor duración de lo anticipado, lo que reduce significativamente las preocupaciones sobre el impacto en la próxima cosecha.

El arribo tardío y la atenuación del fenómeno de La Niña han modificado las previsiones meteorológicas para el mes de noviembre, permitiendo anticipar precipitaciones dentro de los valores normales para Argentina, según la última actualización de la Guía Estratégica para el Agro (GEA).

Los indicios sugieren que los efectos de La Niña comenzarán a manifestarse a partir de diciembre, pero se trataría de un evento débil y mar corto de lo esperado. El enfriamiento del Pacifico central ecuatorial no sería tan contundente como el que se previa allá por el mes de abril.

El decaimiento de La Niña

La Niña fuerte a muy fuerte que se preveía en abril quedó descartada. La anomalía actual para diciembre es de -1,3, cuando hace tres meses era de -2,3. Los nuevos datos también muestran una caída más abrupta del enfriamiento a partir de enero 2025 respecto a lo previsto un mes atrás.

Las últimas observaciones del océano Pacífico ecuatorial indican un patrón consistente con el desarrollo de La Niña, aunque aún no se logra definir del todo. El enfriamiento de las aguas en esta región, junto con el fortalecimiento de los vientos alisios, aumenta la probabilidad de que este fenómeno se manifieste en Argentina en los próximos meses, según el SMN.

Ahora, en las puertas del mes de noviembre, los modelos climáticos no coinciden en cuanto a la probabilidad de que La Niña se concrete durante el próximo verano. Actualmente, las condiciones en el Pacífico ecuatorial son neutrales, lo que dificulta realizar pronósticos precisos. El Climate Prediction Center estima una probabilidad del 60% de que La Niña se inicie en noviembre, aunque la intensidad del fenómeno se prevé débil

Los científicos aún no se ponen de acuerdo sobre qué pasará con el clima en los próximos meses. Unos modelos dicen que tendremos un fenómeno de La Niña, mientras que otros indican que todo seguirá igual. Aunque parece que para el próximo otoño ( 2015) el clima se estabilizará.

Los científicos no coinciden en la intensidad de la posible La Niña. De los 27 modelos analizados, 11 proyectan un evento, pero solo el modelo NASA GMAO prevé una intensidad moderada. Los demás indican un enfriamiento leve, insuficiente para caracterizarla como La Niña.

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¿Cómo influye La Niña en Argentina?

En Argentina, los efectos de La Niña suelen ser bastante marcados y tienen un impacto significativo en diversos sectores, especialmente en la agricultura, por la ausencia de lluvias y periodos más calurosos (extensos) asociados a las olas de calor.

  • 1-“La Niña” comienza entre setiembre y noviembre: La predicción del ENOS del IRI pronostica ENSO neutral para julio-septiembre. La Niña se convierte en la categoría más probable en septiembre-noviembre de 2024 hasta diciembre-febrero de 2025.
  • 2-La intensidad de “La Niña” será moderada.
  • 3-De los 4 meses en los que se proyecta su acción, el mes más afectado será diciembre.
  • 4-A diferencia de lo que sucedió en la última “Niña” (2022/23), en esta no se potenciará la escasez de agua por la neutralidad del Dipolo del Índico.
  • 5- Otra diferencia con aquel ciclo (2022/23), es que, tras 3 “Niñas” consecutivas, la siembra gruesa comenzaba con los perfiles de los suelos secos en casi todo el país. En cambio, en este año, la salida del “Niño” produjo importantes lluvias en los meses de abril y marzo que dejaron los perfiles de los suelos cargados de humedad.

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Con información de: https://www.cpc.ncep.noaa.gov/

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