Producción de aceite vegetal con las hojas de las plantas

Científicos de la Universidad de Missouri han identificado y suprimido la familia de genes responsable de restringir la síntesis de lípidos en el tejido foliar. Este hito biotecnológico representa una oportunidad estratégica para optimizar el rendimiento y la producción de aceites vegetales a escala industrial.

El aceite vegetal ha acompañado a la humanidad durante milenios, funcionando tanto como combustible como pilar de la alimentación. Hoy en día, su popularidad es mayor que nunca gracias a sus beneficios cardiovasculares, como su capacidad para reducir el colesterol y proteger el corazón. Tradicionalmente, este recurso se obtiene exclusivamente de los frutos o semillas, desechando el resto de la estructura vegetal.

Un hallazgo disruptivo: Aceite en las hojas

Ante la creciente demanda global, el profesor Jay Thelen (corrección del nombre: Jay Thelen) y su equipo de investigación en la Universidad de Missouri han logrado un avance histórico: convertir las hojas de las plantas en «fábricas» de aceite.

El avance tecnológico de 2021

Mediante el uso de la herramienta de edición genética CRISPR-Cas9, los científicos intervinieron la planta modelo Arabidopsis. El proceso se resume en tres puntos clave:

  1. Inactivación de proteínas: El equipo logró «apagar» tres proteínas específicas que normalmente limitan la acumulación de grasa en las partes verdes de la planta.
  2. Reprogramación metabólica: Al eliminar estas restricciones, la planta comenzó a sintetizar y almacenar grandes cantidades de triacilgliceroles (el componente principal de los aceites vegetales) directamente en sus hojas, en lugar de concentrarlos solo en las semillas.
  3. Potencial futuro: Este método permite aprovechar toda la biomasa de la planta, multiplicando exponencialmente la capacidad de producción sin necesidad de aumentar la superficie de cultivo.

Recientemente, se ha descubierto que es posible potenciar la síntesis de ácidos grasos en las plantas —proceso que ocurre naturalmente ante la exposición a la luz— mediante la intervención genética. Un estudio clave identifica tres proteínas específicas que actúan como frenos biológicos, ralentizando la producción de lípidos en las hojas.

Impacto industrial y agrícola

Este avance representa un hito para la industria del aceite vegetal, ya que permitiría incrementar el volumen de producción a un costo mucho más competitivo.

Además, abre la puerta a cultivos de doble propósito. Por ejemplo, se podrían desarrollar variedades de sorgo que conserven su resistencia natural a la sequía y, simultáneamente, funcionen como fuentes eficientes de aceite vegetal, maximizando el aprovechamiento de cada hectárea cultivada.

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