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¿Cómo lograr un huevo frito perfecto?

Hacer un huevo frito perfecto no es tan obvio como pudiera parecer, si lo pensamos fríamente. ¿Querés conocer los secretos detrás de este clásico?

Los huevos fritos se fríen solamente de un lado, para que la yema quede líquida y pueda ser untada con pan. Aunque su procedimiento de cocción parezca sencillo, hay muchas personas que los dejan muy crudos o demasiado cocidos, por lo que la yema se endurece y ya no hay vuelta atrás. Por tanto, échale un vistazo a este post para que de ahora en más la cocción sea perfecta.

Hacer un huevo frito en su punto justo de cocción, con las claras crocantes y la yema líquida y a la vez tibia es un arte que requiere entrenamiento, tanto que algunos cocineros toman la receta como prueba a cualquier aspirante a sus cocinas. De hecho, parte del arte reside en que clara y yema se cuecen a temperaturas diferentes.

¿A cuántos de ustedes no les ha pasado que la parte de abajo del huevo frito queda muy cocida mientras que la de arriba todavía está cruda ? ¿O que la consistencia no es la que habían pensado ? ¿O que la yema queda muy cocida o muy cruda ?

Por eso hemos creado esta receta para dejar claro, paso a paso, cómo hacer un huevo frito perfecto, sin espacio para los errores y de forma muy fácil.

El huevo frito perfecto: receta

Consigue una buena sartén antiadherente y prepárate para cocinar un huevo frito como nunca antes, como todo un profesional y de forma más fácil que lo que te estás imaginando.

Ingredientes

  • 1 huevo fresco
  • Aceite vegetal
  • Sal

Elaboración paso a paso

  • Como ya lo adelantamos, vas a necesitar una buena sartén antiadherente, para que los huevos no se vayan a pegar. También es recomendable que sea profunda, para que concentre suficiente calor, lo que contribuirá a cocinar bien el huevo por la parte de arriba. Si ya tienes la sartén en la mano, está listo el paso 1.
  • Lo siguiente es agregar un chorro abundante de aceite. No escatimes al momento de usar este ingrediente, porque esto puede jugar contra la calidad de la cocción del huevo. Lo ideal es que con una buena capa de aceite caliente (de al menos un dedo de espesor), cuando el huevo caiga en ella se vaya cocinando por abajo y por arriba.
  • Ahora hay que prender la cocina, para que se vaya calentando el aceite. Lo ideal es llevarlo a una temperatura de 180 grados centígrados, y no añadir el huevo hasta que el aceite esté lo suficientemente caliente. Para saber que el aceite ya cuenta con esta temperatura, al agregarle un gotita de agua, debe comenzar a chispear. Otra forma de saber que el aceite está a la temperatura correcta, es que va a empezar a humear. Entones, que freír el huevo enseguida, para evitar que el aceite vaya a quemarse.
  • Al momento de cascar el huevo, piensa en tus habilidades para lograr que caiga entero, sin que la parte amarilla pierda su forma circular. Si es lo suficientemente delicado, puedes quebrar la cáscara con un golpe seco contra el borde de la sartén, y verter el contenido sobre el aceite sin tomar mucha altura, para disminuir los riesgos de que el huevo termine desparramado. Si no tienes práctica cascando huevos, puedes quebrar la cáscara contra un bol, y verterlo lo más cerca posible del fondo, para que la yema no termine mezclada con la clara. Luego, aproxímate al aceite lo más que puedas (con cuidado, por supuesto) y pasa el huevo del bol a la sartén, con mucha delicadeza pero sin ser tan lento como para que se rompa.
  • Cuando el huevo caiga sobre el aceite caliente, el contorno blanco de la clara comenzará a dibujarse enseguida.
  • Cubre la sartén con una tapa, de preferencia transparente, para que puedas supervisar el huevo mientras se fríe. Si el aceite no lo cubre totalmente, y eventualmente observas que no se está cocinando bien por arriba, toma un poco de aceite de los lados de la sartén con una cuchara, y baña el hueva frito por encima, partiendo de los alrededores, para contribuir a su cocción uniforme. Esto permitirá que la yema quede medio líquida, pero que los bordes te queden con puntillita o soletilla.
  • Normalmente, necesitarás menos de un par de minutos para que el huevo frito esté listo, si has comenzado a cocinarlo con la temperatura correcta del aceite. Dependiendo de factores como la altura del sartén, el ancho del mismo y uso de una tapa, el tiempo de cocción puede variar de 2 a 3 minutos. Por esto es importante que supervises la cocción para que estimes cuando ya toca sacar el huevo frito del sartén.
  • Para asegurarte de que el huevo no se pegue de la espumadera, pásala primero por el aceite caliente para adaptar su temperatura, antes de deslizarla por debajo del huevo frito.
  • Retira el huevo cuidadosamente y deposítalo en un plato. Este es el momento de espolvorearlo con una pizca de sal.
  • Eso es todo. Es el momento de comerse el huevo frito, de inmediato, porque si se enfría, se perderá el encanto de este plato.

CONSEJOS PARA PREPARAR UNOS HUEVOS FRITOS PERFECTOS

  • Ya hemos hablado de la cantidad mínima de aceite necesaria, pero vamos a retomar el punto. Es cierto que hay quienes piensan que usar aceite abundante dará por resultado un huevo grasiento, y para nada ligero. Si quieres quitarle el exceso de grasa al huevo, mejor deposítalo en un plato cubierto de papel absorbente antes de servirlo, para absorber el aceite remanente. En cambio, piensa en lo que pasa cuando tratas de freír un huevo con poquito aceite. En lugar de una fritura, es casi un huevo a la plancha, ¿no? Entonces, es normal que se cocine más rápido por debajo que por arriba, y que termines con la parte de abajo del huevo frito dorada y casi tostada, mientras que la yema y la parte de arriba de la clara estarán bastante crudas todavía. En conclusión, tu huevo frito no quedará equilibrado, para nada.
  • También hemos hablado de que hay que esperar que el aceite se caliente, antes de verter el huevo. Pero no hemos hablado de todas las razones para respetar este proceso. Si el aceite ya se encuentra caliente cuando coloques el huevo en la sartén, este comenzará a cocinarse apenas ocurra el contacto, y con esto contribuirás a conservar su forma. Si viertes el huevo con el aceite todavía frío, es posible que se desparrame por toda la base del sartén, y que tu huevo frito pierda esa forma casi redonda que tanto nos gusta.
  • Lo ideal es que si decides utilizar un aceite de oliva, este sea de sabor ligero, para que no cambie el gusto natural del huevo frito.
  • No recicles el aceite que utilices para freír. Las altas temperaturas pueden modificar sus grasos y convertirlos en grasas saturadas o grasas trans, que no son nada buenas para tu salud.
  • Para una yema bien cocida, mientras el huevo se fríe en el aceite, agrega una gotita de agua justo al centro de la parte amarilla.
  • Si cuentas con una sartén lo suficientemente grande, puedes tratar de hacer dos huevos fritos al mismo tiempo. Si no, evita complicaciones y cocínalos de uno en uno.
  • Los mejor es utilizar huevos frescos cuando se trata de preparar huevos fritos. Si no, es mejor que los dejes para preparar huevos duros u otros platos. Para saber si un huevo todavía está fresco, puedes sumergirlo en un recipiente con agua. Si se va hasta el fondo, está fresco. Si flota, mejor no prepares un huevo frito con él.
  • Si materialmente sufres demasiado para darle su forma a cada huevo, puedes ayudarte con moldes metálicos o en silicona. Incluso existen moldes para formas divertidas, como estrellas o corazones.
  • Utiliza un delantal cuando cocines huevos fritos, por si acaso.

Vía: https://www.comedera.com/

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