La atención estará puesta en la llegada de nuevas lluvias desde el miércoles y en la evolución del río Paraná, cuya creciente podría trasladar sus efectos hacia el sur durante los primeros días de noviembre. El seguimiento de los pronósticos y de los avisos oficiales será fundamental para anticipar posibles complicaciones.
Las condiciones meteorológicas de las últimas semanas se caracterizan por la persistencia de días grises, abundante nubosidad y lluvias en distintas regiones de Argentina. Aunque gran parte de la atención está puesta en la posible influencia de El Niño, el escenario actual también está relacionado con una configuración atmosférica que favorece el ingreso constante de humedad y la formación de nubes bajas sobre amplios sectores de la región pampeana.
En particular, un bloqueo atmosférico asociado a un sistema anticiclónico ubicado sobre el Atlántico, frente al este de la Patagonia, mantiene el predominio de vientos del sudeste. Esta circulación transporta aire húmedo hacia el continente y contribuye a la persistencia de la nubosidad sobre la llanura pampeana, lo que explica buena parte de las jornadas grises de los últimos días. Según las previsiones, este patrón se mantendrá hasta mediados de la próxima semana y luego comenzará a debilitarse.
Mientras tanto, las precipitaciones dejaron acumulados extraordinarios en otras regiones del país. En el norte argentino, especialmente en el norte de Misiones, se registraron entre 200 y 400 milímetros de lluvia durante los últimos días, un volumen que contribuyó a las importantes crecidas de los ríos Iguazú y Paraná.
Cuyo también recibió lluvias abundantes. En el centro y sur de Mendoza, los acumulados rondaron los 100 milímetros, con registros puntuales que alcanzaron valores récord en algunos sectores.
El Niño y el bloqueo atmosférico: qué explica los días grises
La circulación atmosférica responde a distintos procesos meteorológicos que actúan en escalas temporales y espaciales diferentes. En el corto plazo, los sistemas de presión, la dirección de los vientos y el transporte de humedad condicionan las temperaturas, la nubosidad y las precipitaciones de cada región.
Sin embargo, cuando una misma configuración meteorológica persiste durante varios días o semanas, también es necesario analizar la influencia de fenómenos de mayor escala. Entre ellos se encuentra El Niño, un fenómeno climático que puede modificar los patrones de circulación atmosférica e influir en la distribución y la intensidad de las lluvias.
Esto no significa que cada jornada nublada o lluviosa sea consecuencia directa de El Niño. Las condiciones del tiempo resultan de la interacción entre diferentes sistemas meteorológicos, mientras que los fenómenos climáticos de gran escala pueden favorecer determinados patrones y contribuir a su persistencia.
En el escenario actual, el bloqueo atmosférico y la circulación de vientos húmedos ayudan a explicar la continuidad de la nubosidad sobre la región pampeana. En paralelo, otros sistemas meteorológicos contribuyeron a las precipitaciones intensas registradas en el

Crecida del Paraná: cuándo podría llegar el pico al norte de Buenos Aires
Las abundantes precipitaciones registradas en la cuenca del Plata mantienen la preocupación por la evolución de los principales cursos de agua. El Instituto Nacional del Agua (INA) y la Prefectura Naval Argentina realizan el seguimiento de los niveles de los ríos y de las zonas afectadas por las inundaciones y las crecidas.
De acuerdo con las previsiones hidrológicas mencionadas, el río Paraná continuará creciendo durante los próximos días, con niveles que podrían superar los umbrales de alerta y evacuación en determinados puntos.
En la ciudad de Corrientes, el pico de la creciente estaba previsto para el martes 20 de octubre, cuando el río podría superar los 7 metros de altura y ubicarse por encima del nivel de evacuación señalado en el pronóstico. La evolución dependerá de los caudales provenientes de aguas arriba y de las condiciones hidrológicas de los próximos días.
La atención también está puesta en el desplazamiento de la onda de crecida hacia el tramo inferior del Paraná. Se estima que el avance del agua puede demorar entre 10 y 15 días desde Corrientes hasta localidades como Rosario y Ramallo. De mantenerse ese escenario, la creciente podría comenzar a sentirse en el norte de la provincia de Buenos Aires durante los primeros días de noviembre.
Ante esta situación, será fundamental seguir los informes oficiales del INA, la Prefectura Naval y los organismos de protección civil, especialmente en las localidades ribereñas y en las áreas más expuestas a posibles anegamientos.
Pronóstico del tiempo: del lunes 19 al viernes 23 de octubre
La semana estará dividida en dos etapas en buena parte del centro y norte de Argentina. Hasta el miércoles predominarán condiciones relativamente estables, mientras que desde esa jornada aumentarán la humedad y las probabilidades de lluvias y tormentas.
Lunes 19 y martes 20: tiempo estable y temperaturas moderadas
Durante el comienzo de la semana se esperan condiciones relativamente estables, con temperaturas mínimas de entre 6 y 12 °C y máximas que oscilarán entre 16 y 24 °C, según la región.
La presencia de nubosidad y la circulación de vientos húmedos mantendrán condiciones variables en distintos sectores, aunque sin cambios significativos en el patrón atmosférico durante esta primera etapa.
Miércoles 21: aumenta la humedad y llegan las primeras tormentas
A partir del miércoles se prevé el ingreso de aire húmedo desde Paraguay, acompañado por un ascenso de las temperaturas. Al mismo tiempo, un sistema de baja presión avanzará sobre Cuyo y la región central antes de desplazarse hacia el norte del país.
Esta configuración favorecerá el desarrollo de precipitaciones y tormentas en distintos sectores. Las primeras lluvias podrían comenzar en áreas de Mendoza y La Pampa y extenderse hacia Buenos Aires, Córdoba y el sur del Litoral.
Jueves 22 y viernes 23: las lluvias avanzan hacia el norte
Durante la segunda mitad de la semana, el sistema de inestabilidad se desplazará hacia el norte argentino y ampliará el área afectada por las precipitaciones.
Los acumulados previstos se ubicarían, en términos generales, entre 20 y 80 milímetros, con los valores más elevados en el noreste del país. No obstante, podrían registrarse diferencias importantes entre localidades debido a la distribución irregular de las lluvias y al desarrollo localizado de las tormentas.
Qué esperar durante los próximos días
El panorama meteorológico e hidrológico presenta dos aspectos centrales: la persistencia de la humedad y la nubosidad sobre la región pampeana, y la evolución de las crecidas en la cuenca del Plata después de las intensas precipitaciones registradas en el norte argentino.
La atención estará puesta en el regreso de las lluvias desde el miércoles y en el avance de la creciente del río Paraná hacia el sur, que podría tener repercusiones en localidades del norte bonaerense durante los primeros días de noviembre.
El seguimiento de los pronósticos meteorológicos y de los informes hidrológicos oficiales será clave para anticipar posibles complicaciones y evaluar la evolución de las condiciones en las regiones más afectadas.




