La cosecha en peligro por falta de combustibles

El gasoil comenzó a escasear tras la suba del precio internacional, todo esto presentará un impacto directo en la cosecha. ¿Qué se espera en materia económica y agrícola?.

Las petroleras tienen pocos incentivos para importar lo necesario dado que el precio local se mantiene bien por debajo de lo que cuesta traerlo del exterior.  Es un echo que está limitado el despacho de combustible. Falta gasoil común, el premium no tanto pero eso no es lo que se usa en el campo. En la ciudad veías en las estaciones de servicio a los camiones cargando de noche.

La última semana, desde el transporte de carga elevaron la voz ante la profundización del faltante. Fuentes de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) señalaron que el precio del gasoil a granel aumentó hasta un 27 por ciento según la provincia versus el 12 por ciento al que escaló en las estaciones de servicio.

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Un problema que afecta al campo

El problema llevó a que los que pudieran se movieran rápido. En la medida en que los vendedores mayoristas -que es donde suelen cargar los productores, contratistas y transportistas- alertaran a sus clientes más fieles.

Pese al leve repunte de ventas en los combustibles en febrero pasado y la incipiente suba de precios, desde la Confederación de Entidades de Hidrocarburos (Cecha) advirtieron una vez más que “estamos a las puertas de una crisis que afectará a toda la cadena productiva”.

“El atraso del 32 en los precios es lo que llevó a que hoy estemos frente a las primeras señales de desabastecimiento en combustibles claves como gasoil y el diesel. Es urgente que el Gobierno convoque a todos los actores del sector y busquemos soluciones para garantizar su normal funcionamiento”, alertó el presidente de Cecha, Gabriel Bornoroni.

“Hace tres meses que venimos avisando por todos los medios que esto iba a pasar. Hoy en las estaciones estamos operando con sistema de cupo, podemos vender 15 litros de gasoil por cliente», agregó Bornoroni. “Esto no sólo afecta a las estaciones, que operamos a pérdida desde hace años, sino a toda la cadena productiva. En estas condiciones, no está garantizado el combustible para levantar la cosecha”, advirtió.

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“Los dos aumentos de precios en los combustibles aplicados durante este año no achican el desfasaje del 32% que hay entre el precio internacional del barril del petróleo y su valor de venta en el mercado local. Hoy hay escasez, porque las petroleras compran caro afuera y venden barato en el país. Intentamos explicarle esto al Gobierno por todos los medios, pedimos reuniones, gestionamos por todas las vías y no fuimos escuchados”, explicó el dirigente.

Esta situación agrava aún más a un sector que viene operando a pérdida desde la recesión de 2018. El mercado minorista de combustibles líquidos perdió ventas por 8,2 millones de m3, lo que representa 5,2 veces el volumen total vendido durante abril de 2018, el mes tomado como referencia.

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Aunque el volumen total de combustibles líquidos vendido en el canal minorista argentino se incrementó 2,1% en febrero, con subas en 16 de las 24 jurisdicciones provinciales, se mantiene 4,7% por debajo del nivel de abril de 2018, situación que ocurrió en 18 de las 24 jurisdicciones provinciales.

“A la recesión y la pandemia es necesario sumarle otras causas que explican la crisis: la fuerte inflación, el aumento de costos, las discusiones paritarias con un techo alto y el atraso en los precios en los surtidores se convirtieron en un combo explosivo que cada día drena las posibilidades de supervivencia de las 5.000 estaciones que operan en el país”, agregaron los estacioneros.

Según el último informe, el punto de equilibrio de una estación de servicio con dos operarios de playa por turno, un cubrefrancos, un encargado de turno y un empleado administrativo fue, durante febrero, de 298.00 litros, volumen mensual que no alcanza 59,4% de las estaciones de servicio del país.