Principales enfermedades del trigo y la cebada

Los cereales, como el trigo y la cebada, son susceptibles a una gran variedad de enfermedades. Estas enfermedades pueden tener diferentes orígenes, ya sea por la acción de microorganismos como hongos, bacterias o virus, o por factores ambientales como el exceso o falta de agua, temperaturas extremas o la presencia de sustancias tóxicas en el suelo.

Encontramos 3 diferentes orígenes de las enfermedades:

  • El origen de la enfermedad procede de la semilla infectada en la campaña anterior.
  • La contaminación de la planta procede de suelos infestados (mayormente por restos de cultivos anteriores).
  • O enfermedades que atacan la parte aérea del cereal por inóculos trasportados por el viento u otros fenómenos atmosféricos

Exploraremos en detalle las enfermedades que atacan las hojas, tallos y frutos de las plantas. Estas enfermedades tienen una característica particular: pueden repetir su ciclo de infección varias veces durante una misma temporada, infectando nuevas áreas de la planta o incluso a plantas vecinas.

Es fundamental estar atentos a los primeros signos de estas enfermedades para evitar pérdidas significativas en la producción.

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El trigo y la cebada son dos de los cereales más cultivados en el mundo, y como cualquier cultivo, son susceptibles a diversas enfermedades que pueden afectar significativamente su rendimiento y calidad. A continuación, se presentan algunas de las enfermedades más comunes que afectan a estos cereales, junto con imágenes ilustrativas para una mejor comprensión.

Enfermedades del Trigo

Royas:

  • Roya amarilla: Causada por el hongo Puccinia striiformis. Se caracteriza por pequeñas pústulas de color amarillo anaranjado en las hojas y espigas.

Roya negra o del tallo: Producida por el hongo Puccinia graminis. Forma pústulas negras en el tallo y las espigas.

Roya parda: Causada por el hongo Puccinia triticina. Produce pústulas de color marrón rojizo en las hojas y vainas.

Septorias:

  • Septoria tritici: Produce manchas de color gris a marrón en las hojas, con pequeñas puntuaciones negras en el centro.

Septoria nodorum: Afecta principalmente a las glumas y espigas, causando manchas de color oscuro y estrías.

Fusarium:

  • Produce pudrición de raíces, tallos y espigas, lo que puede llevar a la muerte de la planta y a la producción de micotoxinas en el grano.

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Enfermedades de la Cebada

  • Oídio:
    • Producido por el hongo Blumeria graminis. Forma un micelio blanco pulverulento en la superficie de las hojas, que luego se vuelve gris.

Rincosporiosis:

  • Causada por el hongo Rhynchosporium secalis. Produce lesiones alargadas de color marrón en las hojas.

Helmintosporiosis:

  • Incluye diferentes especies de hongos del género Helminthosporium. Produce manchas de color marrón oscuro a negro en las hojas y espigas.

Virus del enanismo amarillo:

  • Transmitido por pulgones, causa un enanismo de la planta y un amarillamiento de las hojas.

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Factores que favorecen el desarrollo de enfermedades

  • Condiciones climáticas: Alta humedad, temperaturas moderadas y lluvias frecuentes favorecen el desarrollo de muchas enfermedades.
  • Variedades susceptibles: Algunas variedades de trigo y cebada son más susceptibles a ciertas enfermedades.
  • Residuos de cultivo: Los restos de cultivos infectados pueden servir como fuente de inóculo para las enfermedades.
  • Manejo inadecuado: Un manejo inadecuado del cultivo, como la falta de rotación de cultivos o el uso excesivo de fertilizantes nitrogenados, puede debilitar las plantas y hacerlas más susceptibles a enfermedades.

Control de enfermedades

  • Rotación de cultivos: Ayuda a reducir la acumulación de patógenos en el suelo.
  • Uso de variedades resistentes: La selección de variedades con resistencia a las principales enfermedades es una estrategia fundamental.
  • Control químico: La aplicación de fungicidas puede ser necesaria en casos de alta presión de enfermedad.
  • Buenas prácticas culturales: Un manejo adecuado del cultivo, como la fertilización equilibrada y el riego adecuado, puede fortalecer las plantas y reducir su susceptibilidad a enfermedades.
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