Coninagro proyecta una campaña 2026/27 con mayor producción, aunque advierte que el combustible, los fletes y la mano de obra redujeron el poder de compra de la soja y el maíz.
La producción de los principales granos podría alcanzar las 157,9 millones de toneladas en la campaña 2026/27, un 0,5% más que en el ciclo anterior. Sin embargo, el incremento de los costos operativos presiona sobre la rentabilidad, según un informe de Coninagro.
La entidad señaló que la campaña gruesa comienza con mayor disponibilidad de agua y condiciones asociadas al fenómeno de El Niño, un escenario que influye especialmente en las decisiones de siembra de maíz. Las proyecciones estiman una cosecha de 66 millones de toneladas de ese cultivo y de 53,6 millones de toneladas de soja.
El combustible, el costo que más subió
En septiembre, los precios de ambos granos aumentaron frente al año anterior: la soja llegó a US$371,1 por tonelada y el maíz a US$196,6. Aun así, su poder de compra se deterioró frente a varios costos.
El gasoil registró una suba interanual del 58%. Para comprar un litro se necesitaron 4,4 kilos de soja o 8,4 kilos de maíz, relaciones que quedaron por encima de sus promedios de los últimos cinco años.
También aumentaron el flete y la mano de obra rural. Un traslado de 300 kilómetros demandó 106 kilos de soja o 200 kilos de maíz, mientras que cubrir el costo laboral requirió 2,2 toneladas de soja o 4,1 toneladas de maíz.
Diferencias en los insumos
El informe encontró comportamientos distintos entre los insumos agrícolas. El glifosato subió 19% interanual, aunque se mantuvo por debajo de su promedio histórico. En tanto, el fosfato monoamónico aumentó 4% y la urea se mantuvo prácticamente estable.
Coninagro analiza estas relaciones para medir cuánto pueden adquirir los productos agropecuarios frente a insumos, transporte, maquinaria y otros costos. El reporte advierte que, pese a las perspectivas de una cosecha elevada, la evolución de los costos será determinante para los márgenes de la próxima campaña.




