El ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó que la inflación de marzo podría mostrar un repunte, aunque descartó que la economía esté atravesando un escenario de estanflación y defendió el rumbo del programa oficial.
En una entrevista con LN+, el funcionario atribuyó la posible aceleración de los precios al contexto internacional, particularmente al impacto del conflicto en Medio Oriente, y planteó que se trata de un fenómeno puntual.
“No hay estanflación, los datos muestran lo contrario”, afirmó, al rechazar las interpretaciones que advierten sobre una combinación de recesión e inflación.
Caputo admitió que el índice de precios podría ubicarse por encima de los meses previos y que la actividad económica podría mostrar cierta desaceleración. Sin embargo, atribuyó ambos movimientos a factores externos vinculados a la guerra.
Según explicó, se trata de un fenómeno transitorio que no altera la tendencia general de la economía.
«Tratan de instalar que hay una mega recesión cuando el consumo privado está en nivel pico histórico”, afirmó.
En esa línea, explicó que el comportamiento de los consumidores cambió respecto de períodos anteriores: “Antes la gente quemaba el dinero por la inflación. Hoy hay crédito”, señaló, destacando el rol del financiamiento en la dinámica actual.
Fuerte cruce con el periodismo
El ministro también apuntó contra el tratamiento mediático de la situación económica y defendió la lectura oficial basada en indicadores.
“Yo creo que la mayoría del periodismo nos odia… los datos miden la realidad y son incontrastables”, afirmó, y agregó: “El periodismo nos declaró la guerra”.
Caputo consideró que el escenario actual no altera la tendencia de fondo y que la economía podría consolidar una mejora en los próximos meses.
Además, vinculó la caída reciente en la recaudación con la reducción de impuestos y sostuvo que muchas interpretaciones económicas se apoyan más en percepciones que en datos.
De cara al próximo año, planteó un escenario de mayor previsibilidad, en el que la desaceleración de la inflación podría sostenerse junto con la expansión del crédito y el consumo.




