14-06-24 |

¿Cómo conservar frutas y verduras para que duren más?

Siempre que vas a la verdulería a surtirte de variedades de alimentos, debes que pensar que hay frutas y verduras que tienes que conservar de distintas maneras, las que son más sensibles, y las más duraderas. En esta nota te damos algunos tips para una buena conservación.

Hay variedades y variedades, no todas las hortalizas y frutas se conservan de la misma manera, muchas requieren de una cadena de frío, mientras que otras resisten muy bien a temperatura ambiente, o sea, fuera de la heladera, como ser el ananá, la palta y la banana. Mientras que hay otras variedades que es preferente conservarlas en la heladera, para que estas preserven sus propiedades alimenticias y nutricionales.

Muchas preguntas surgen en el momento de almacenar frutas y verduras ¿se guardan en frío? ¿cuál es la temperatura ideal? ¿se conservan mejor cubiertas? entre otras preguntas, lo cierto, que en esta nota te vamos a dar algunas recomendaciones para que puedas sacarle mayor provecho a las frutas y verduras frescas.

Para comenzar, si vas a conservar frutas que son más amigables al frío, lo primero que tendrás que hacer es constatar la temperatura de tu heladera, de la zona baja, lo recomendable es que esté en promedio entre 4 no más de 8ºC. Otros aspectos que tienes que tener muy en cuenta, es que hay hortalizas que se conservan mejor envueltas en papel films, para evitar que el frío queme su capa exterior, en este caso, hay frutas y verduras que son más sensibles al frío.

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Las hierbas aromáticas

Todas las hierbas de olor que compres en fresco te recomendamos envolverlas en una servilleta húmeda -de tela o papel- y posteriormente colocarlas en bolsas de plástico.

Para mantener las hierbas aromáticas frescas, en caso del romero, la albahaca, el tomillo o el cilantro, lo recomendables es envolverlas en una servilleta o papel semi húmedo, y luego guardarlos en un recipiente con tapa o una bolsa con sellado en la zona media de la heladera, para que no pierdan aromas, el verdor, y evitar el marchitado de las hojas por el frío. La otra alternativa, es realizar el proceso de secado en el exterior, y guardarlas como secas.

Nota que te puede gustar para aprender más: frutas y verduras: ¿Cómo conservarlas cuando hace calor?

Hortalizas

Para conservar las espinacas, lechugas, acelgas, coles, que son hortalizas de hoja que necesitan respirar para no marchitarse, puedes guardarlas en bolsas que tengan agujeros, o bien, en recipientes con orificios. Para mantener su verdor a pleno, también puedes colocar una servilleta húmeda, envuelta su base, en el tallo, para que la humedad sostenga el verdor de la planta por más tiempo. A estas hortalizas de hojas verdes puedes guardarla en la zona media de la heladera.

Bulbos

Cebollas y ajos pueden ir fuera del refrigerador, siempre y cuando estén bien tapados, ya sea en algún recipiente hermético o cubiertas con un repasador de cocina. Hay que tener en cuenta que estos bulbos contienen agua en su interior, su vida útil en exteriores es mucho más prolongadas. Solo tendrás que evitar exponerlas a fuentes de calor, ya sea cocinas, estufas o a los rayos directos del sol.

Tubérculos y raíces

Dentro de esta variedad podemos nombrar: la zanahoria, el rabanito, la papa, el jengibre, la remolacha. Estas se conservan mejor en el exterior, sin cobertura. Si las cubrimos y almacenamos por tiempo indeterminado, estas germinarán y duplicarán hojas y raíces.

Para guardarlas en la heladera, lo ideal es conservarlas en la zona más fría, en los cajones inferiores, de esta manera prolongarás su duración por algunos días más después de haberlas comprado.

Verduras que contengan agua

Calabazas, zapallitos, pepinos, tomates, calabacines, Sandias, Melón, etc. Hay que tener muy en cuenta que mientras más agua tengan en su interior estas variedades, mucho más factible es que con una mal almacenamiento puedan desarrollar microorganismos dañinos y se echen a perder. Lo ideal es conservarlos en la heladera, en la zona más fría, de esta manera mantendremos estos alimentos inocuos. En el caso de zapallos, calabazas y calabacines, entre otros, lo ideal es envolverlos en films de cocina.

Ajíes y pimientos

Para que duren por mucho más tiempo, puedes guardarlo en recipientes aireados, en la zona más fría de la heladera, los cajones inferiores son los más recomendables, de esta manera evitaremos que su parte externa se arrugue.

Otras frutas

En el caso de las ciruelas, peras, duraznos, manzanas, estas pueden exponerse a temperatura ambiente, mientras no sean expuestas a la luz del sol directa o alguna fuente de calor. Si las conservas en el exterior en una frutera, te recomendamos cubrirla, para que las mosquitas negras de las frutas no la invadan. También puedes mantenerlas cubiertas con un repasador de cocina.

Si solo vas a utilizar una porción de la fruta, envuelve el resto con un films de cocina y guárdalo en las partes medias de la heladera, esto en el caso de frutas que contengan mucha agua, como ser el melón, la sandía, la papaya y el mango.

Las bananas

Como primer punto y el más importante, no guardes nunca una banana en la heladera, esta tiende a oxidarse de manera más rápida, la cascara se ennegrece en contacto con el frío. Lo ideal es mantenerlos a temperatura ambiente, lejos de los rayos del sol o fuentes de calor externas. Si no lo vas a consumir inmediatamente, y piensas utilizarlos para licuados o batidos, puedes guardarla directamente en el freezer.

Cítricos

Naranjas, mandarinas, limones, pomelos, quinotos, limas: estas frutas son mucho más resistentes a las temperaturas variables, pero si quieres prolongar su vida y conservar su sabor integro, lo más apropiado es conservarlas en el exterior, a temperatura ambiente. Siempre y cuando la mantengas alejadas de los rayos del sol, en una frutera en el centro de la mesa, es lo recomendable.

Frutas más sensibles

Uvas, moras, cerezas, arándanos, frutillas, para estas variedades tienes que tener en cuenta que contienen agua y son mucho más propensas a echarse a perder de manera inmediata. Lo recomendable es consérvalas en frío, no en contacto con nada que pueda mojarlas. Lo tienes que exponerlas al calor externo por mucho tiempo, ya que son de desarrollar microorganismos de manera mucho más eficiente, sobre todo en la temporada de calor primavera- verano.

Con información: https://www.hogarmania.com/

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