El maíz gana terreno en la Patagonia con híbridos adaptados al frío

El maíz comienza a abrirse camino en la Patagonia gracias a ensayos que buscan adaptar el cultivo a las condiciones extremas del sur argentino.

Investigadores del INTA evaluaron híbridos precoces y ultratempranos en Santa Cruz y Chubut, con resultados alentadores para fortalecer la producción ganadera de la región.

El objetivo de los estudios es incorporar una nueva alternativa forrajera en zonas donde la ganadería depende principalmente de los pastizales naturales, cuya disponibilidad suele ser limitada durante buena parte del año.

Según explicaron desde el INTA, los híbridos adaptados al frío, combinados con un adecuado manejo del riego y la nutrición, permitieron obtener buenos rendimientos tanto para la producción de silaje como de grano.

En Santa Cruz, los ensayos registraron rindes de hasta 7.000 kilos de grano por hectárea y entre 15 y 26 toneladas de materia seca por hectárea, resultados que abren nuevas posibilidades para los sistemas agrícola-ganaderos de la región.

Las pruebas también se extendieron a Chubut, donde se evaluaron seis híbridos hiperprecoces. Allí, algunos materiales alcanzaron producciones superiores a 12.000 kilos por hectárea, aunque los especialistas aclararon que será necesario repetir los ensayos para confirmar su estabilidad productiva.

Para los técnicos del INTA, estas experiencias demuestran que el maíz puede convertirse en una herramienta clave para mejorar la oferta de alimento para el ganado en los ambientes australes, aunque destacan que todavía resta continuar evaluando materiales, fechas de siembra y estrategias de manejo antes de ampliar su adopción a escala comercial.

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