La actividad industrial cayó 3,9% en el primer bimestre y acumula ocho meses en baja

La actividad industrial argentina inició 2026 con números en rojo. Según el Índice de Producción Industrial (IPI) de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), el sector acumuló una caída del 3,9% en el primer bimestre del año en comparación con el mismo período de 2025.

El dato confirma una tendencia que ya lleva ocho meses consecutivos de retroceso interanual, en un contexto marcado por la debilidad de la demanda y el fuerte deterioro en algunos sectores clave.

El desempeño de la industria fue heterogéneo. Mientras algunas ramas lograron sostener niveles de crecimiento, otras registraron caídas pronunciadas. Entre las actividades con mejores resultados se destacaron la refinación de petróleo, con un avance del 7%, y las industrias metálicas básicas, que crecieron un 6,9%. También alimentos y bebidas mostró un leve incremento del 0,9%.

En contraste, la industria automotriz volvió a ser el sector más golpeado, con un desplome del 30,3% en el bimestre. A esto se sumaron caídas en minerales no metálicos (-9,6%), cigarrillos (-7,1%), papel y celulosa (-6,3%), metalmecánica (-6,2%), químicos y plásticos (-2,7%) y textiles (-2,1%).

Al analizar por tipo de bienes, los datos también reflejan un panorama contractivo. Los bienes de capital lideraron las bajas con una retracción del 18,3%, afectados por la menor producción de maquinaria agrícola y vehículos utilitarios. Los bienes de consumo durable cayeron 15,8%, mientras que los bienes intermedios retrocedieron 1,4%. En tanto, los bienes de consumo no durable se mantuvieron prácticamente estables, con una leve variación del -0,1%.

En febrero, la actividad industrial registró una caída interanual del 3,9%. El resultado estuvo condicionado por factores puntuales, como la menor cantidad de días hábiles por los feriados de carnaval y el impacto de un paro general a mediados de mes.

Aun así, algunos sectores mostraron un mejor desempeño relativo, en parte porque el año pasado habían realizado paradas técnicas en el mismo período.

Entre los rubros destacados del mes volvieron a aparecer la refinación de petróleo y las industrias metálicas básicas, mientras que alimentos y bebidas se mantuvo sin variaciones. En este último caso, el crecimiento en la producción láctea y la faena porcina contrastó con la caída sostenida de la faena vacuna, afectada por la recomposición del stock ganadero.

Por su parte, el sector químico y plástico logró moderar su caída gracias a mejoras puntuales en agroquímicos y petroquímicos básicos, aunque la producción de neumáticos se vio afectada por interrupciones en una de las principales plantas del país. La metalmecánica también retrocedió, impulsada por la menor producción de autopartes y electrodomésticos.

Señales débiles de recuperación

A pesar de los datos negativos en la comparación interanual, la medición desestacionalizada mostró una leve mejora: la actividad creció 0,5% en febrero respecto de enero, acumulando dos meses consecutivos en alza.

Este comportamiento permite ubicar a septiembre de 2025 como el punto más bajo del ciclo industrial reciente. Sin embargo, desde FIEL advierten que la recuperación aún es incipiente: el ritmo de crecimiento desde ese piso es de apenas 4,1%, un nivel bajo en comparación con otras salidas de recesión.

Además, la mejora sigue siendo limitada en términos sectoriales, ya que no logra extenderse de manera uniforme a toda la industria. A este escenario se suma la incertidumbre internacional, con foco en el conflicto en Medio Oriente, que podría generar nuevas presiones sobre los costos energéticos y la logística global en los próximos meses.

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