La industria láctea argentina cambia de mapa: nuevos dueños, empresas que salen y una carrera por ganar escala

La industria láctea argentina atraviesa una profunda transformación. Mientras algunas compañías consolidan posiciones y aumentan su recepción de leche, otras históricas fueron vendidas, cerraron plantas o directamente abandonaron la actividad.

Según el último ranking del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), correspondiente a julio de 2025-junio de 2026, las 40 principales industrias procesaron en conjunto casi 22 millones de litros diarios, equivalentes al 67,5% de la producción nacional.

Saputo volvió a liderar el ranking, con 3,86 millones de litros diarios y el 11,9% de la producción argentina, tras incrementar un 9,2% su recepción. Sin embargo, la compañía canadiense acordó este año vender el 80% de su operación local al grupo peruano Gloria Foods por US$630 millones, conservando el 20% restante.

En segundo lugar quedó Mastellone Hermanos-La Serenísima, con 3,5 millones de litros diarios. La empresa también atraviesa un cambio de control: Arcor y Danone avanzaron sobre el 100% de la compañía, reconfigurando la estructura de uno de los principales grupos lácteos del país.

El tercer puesto correspondió a Savencia Argentina, que alcanzó 1,79 millones de litros diarios. Su crecimiento refleja la integración de operaciones como Milkaut e Ilolay, esta última incorporada tras la adquisición de Sucesores de Alfredo Williner.

El ranking también muestra el crecimiento de empresas como Adecoagro, cuya recepción aumentó 20,9%, además de Punta del Agua, Noal, García Hermanos-Tregar y Corlasa, entre otras.

Pero detrás de los números aparece un cambio mucho más profundo. Verónica dejó de figurar entre las 40 principales industrias luego de paralizar sus plantas santafesinas, mientras que SanCor, histórica cooperativa del sector, quedó fuera del ranking tras su declaración de quiebra y el inicio del proceso de venta de sus activos.

El proceso también alcanzó a otras firmas como Cotar, Dreyfus y La Lácteo, en un escenario marcado durante los últimos años por dificultades financieras, inflación, presión impositiva, restricciones comerciales y problemas de acceso al financiamiento.

Ahora, el desafío para la industria es crecer hacia afuera. Con un mercado interno que ofrece poco margen para absorber una mayor producción, el sector apunta a ganar escala, mejorar eficiencia y aumentar las exportaciones.

La conclusión que gana fuerza entre los actores de la cadena es clara: si la producción de leche continúa creciendo, una parte cada vez mayor deberá encontrar destino en los mercados internacionales.

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