El sector lácteo argentino suma un movimiento de peso: Arcor y la multinacional Danone concretaron un acuerdo para quedarse con el total del paquete accionario de Mastellone Hermanos, la empresa detrás de la marca La Serenísima.
La operación se realizó a través de Bagley Argentina, sociedad que ambas compañías comparten, mediante la cual adquirieron el 51,32% de las acciones que aún permanecían en manos de la familia fundadora y del fondo Dallpoint Investments. De esta manera, los grupos pasan a controlar el 100% del capital de la firma.
Según lo informado a la Comisión Nacional de Valores (CNV), la transacción se enmarca en la ejecución de la opción de compra y venta acordada en 2015, que establecía un esquema progresivo para la toma de control de la compañía.
El cierre definitivo del acuerdo aún está sujeto a aprobaciones regulatorias y validaciones societarias, tras lo cual se avanzará en la conformación de un nuevo esquema operativo conjunto que integrará los negocios de Mastellone, Danone Argentina y la red de distribución de Logística La Serenísima.
La operación apunta a unificar la estructura productiva y comercial bajo una misma estrategia. Hasta ahora, Mastellone concentraba la elaboración de productos básicos como leche fluida, manteca y quesos, mientras que Danone gestionaba categorías de mayor valor agregado, como yogures y postres. Con la integración, se busca coordinar toda la cadena, desde la producción hasta la comercialización.
El nuevo esquema incluirá una red industrial de once plantas productivas, donde se elaborará el portafolio completo de lácteos, abarcando tanto productos tradicionales como segmentos refrigerados.
Desde ambas compañías destacaron el carácter estratégico de la alianza. El CEO global de Danone, Antoine de Saint-Affrique, señaló que la operación permitirá fortalecer la presencia en el mercado argentino y generar nuevas oportunidades de crecimiento e innovación. En la misma línea, el presidente de Arcor, Alfredo Pagani, remarcó que el acuerdo busca potenciar las capacidades operativas y comerciales mediante una estrategia unificada.
El proceso de adquisición se inscribe en una relación de largo plazo entre las empresas, que comenzó en la década del 90 y se consolidó con distintos acuerdos comerciales y societarios. El paso clave se dio en 2015, cuando se estableció el mecanismo que habilitaba la compra total de Mastellone en etapas.
El tramo final de la operación estuvo marcado por negociaciones prolongadas y diferencias en la valuación de la compañía, lo que demoró el cierre durante varios meses. Finalmente, el acuerdo permitió destrabar el proceso y avanzar hacia la consolidación del control accionario.
Con este movimiento, Arcor y Danone refuerzan su posicionamiento en el negocio de alimentos y consumo masivo en la Argentina, en un contexto donde el sector lácteo atraviesa cambios en su estructura productiva y en las condiciones del mercado.




