Luego de 80 años reapareció una enfermedad del maíz 

La enfermedad del carbón de la panoja es una amenaza para el maíz que se genera a raíz de un hongo. Entidades de investigación agropecuarias informaron que se está dando un brote de esta enfermedad.

Los técnicos informaron que la enfermedad es causada por el hongo Sporisorium reilianum. Según relataron, el nombre se debe a que, al igual que otras enfermedades conocidas como “carbones”, al cosechar se puede observar una nube negra que se desprende y se asemeja a una humareda.

 Si bien en el año 2021, esta enfermedad alteró la tranquilidad de los productores en las provincias de Córdoba y Santa Fe, específicamente en las localidades de Corral de Bustos, Jovita, General Levalle, Sampacho, Chañar Ladeado y Venado Tuerto, donde se observó sobre diferentes genotipos y en lotes con diferentes manejos (antecesor soja, antecesor maíz, fechas de siembra de octubre y noviembre).

Recientemente se desarrolló una de las habituales jornadas a campo abierto de Aapresid, en esta ocasión en Río Tercero, en la cual un experto fitopatólogo se explayó sobre la reaparición en maíz del Carbón de la Panoja (Sporisorium reilianum f. sp. zeae), una enfermedad que hacía 80 años no se veía en los cultivos del país.

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El especialista Roberto De Rossi, de la Universidad Católica de Córdoba, abordó el tema en el campo experimental de la Regional Río Tercero de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), junto a la Red de Manejo de Plagas (REM) y a la Red de Maíz Tardío del Sistema Chacra.

De Rossi indicó que, aparte de lo sorpresivo del Carbón de la Panoja, se registraron casos de Carbón Común del Maíz (Ustilago maydis), ambas a causa de los estreses hídricos y térmicos que sufrió el cultivo, haciendo agallas mayormente en la punta de las espigas.

Según De Rossi, “hacía casi 80 años que no lo veíamos en el país y desde hace dos campañas se ve con mayor frecuencia. La diferencia entre ambos carbones, es que este último afecta directamente la capacidad productiva del cultivo, ya que al momento de la floración, tanto la panoja como la espiga emergen como una masa carbonosa”.

Además, entre las patologías más frecuentes en esta campaña, volvió a posicionarse la Roya (Puccinia sorghi), que afecta principalmente en estados fenológicos tempranos, Tizón (Exserohilum turcicum) y Cercosporiosis (Cercospora zeae-maydis), que son las otras dos enfermedades que vienen ganando terreno en planteos tardíos.

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Detección temprana y fungicidas

Para el experto, es clave “caminar los lotes de maíz, dándole al monitoreo la importancia que requiere y evaluar los materiales para una correcta y oportuna toma de decisiones”. Debe prestarse atención a las hojas alrededor de la espiga que son las de mayor importancia. “Estas enfermedades normalmente no se ven porque los monitoreos son deficientes”, advirtió el especialista.

En cuanto a los fungicidas, el fitopatólogo mencionó que “una de las lecciones más importantes es que todos los fungicidas lograron un buen control, lo que muestra que la falla no está en las herramientas sino en la falta de monitoreo. Hay cada vez más fungicidas disponibles con diferentes sitios de acción, que mezclan diferentes ingredientes activos y que están incorporando agentes biológicos, pero que para poder sacarle todo el beneficio que aportan, es prioritario llegar a tiempo. Esto se logra ‘pateando’ el lote, conociendo la genética y estando atentos a las condiciones ambientales que pueden ser predisponentes para algún patógeno en particular”.

Recomendaciones

  • Localizar plantas afectadas
  • Extraerlas evitando dispersar las esporas del hongo y eliminarlas
  • Limpiar y desinfectar la cosechadora (tanto al ingreso como a la salida de lotes con presencia de la enfermedad.

Por otra parte, para evitar nuevas infestaciones en la próxima campaña, se aconseja realizar rotación de cultivos. No sembrar maíz en lotes que fueron afectados por lo menos por dos a cinco años.

Además, ante la sospecha de presencia de la enfermedad o dudas al respecto, se debe solicitar asesoramiento al INTA. Mientras tanto, los organismos están investigando para determinar las posibles causas que ocasionaron el brote de la enfermedad en la presente campaña.