Maquinaria agrícola: baja la rentabilidad y los fabricantes advierten por el freno de inversiones

La industria trabaja con cerca del 60% de su capacidad instalada y los costos de producción argentinos pueden superar hasta en 40% a los de Brasil. Además, la llegada de tractores chinos empieza a impactar en el mercado de usados.

La industria argentina de maquinaria agrícola atraviesa un escenario de contrastes. Aunque la facturación creció durante el segundo trimestre, las unidades comercializadas disminuyeron en segmentos clave y los fabricantes enfrentan una fuerte caída de sus márgenes.

El presidente de la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (CAFMA), Hernán Zubeldía, estimó que las fábricas trabajan en promedio al 60% de su capacidad, con algunos sectores por debajo del 50%. Entre los más afectados aparecen los tractores nacionales, las pulverizadoras y los equipos de fertilización.

Según datos del INDEC, la facturación del sector llegó a $803.126 millones entre abril y junio, un 8% más interanual. Sin embargo, las ventas físicas mostraron otra realidad: los patentamientos de tractores cayeron 23,3% y los de cosechadoras, 22,1%.

Costos más altos y menos margen

Uno de los principales problemas para los fabricantes es la pérdida de competitividad. Desde CAFMA señalan que la carga impositiva sobre la maquinaria ronda el 32% en Argentina, frente a aproximadamente 15% en Brasil.

Esta diferencia hace que fabricar en el país pueda resultar entre 30% y 40% más caro que en Brasil, mientras las empresas deben mantener precios competitivos para no perder mercado.

El resultado es una reducción de la rentabilidad que, según Zubeldía, ronda el 20%. La menor ganancia ya comenzó a repercutir sobre las decisiones empresariales, con inversiones y proyectos de desarrollo tecnológico que son postergados para contener costos.

La presión de los tractores chinos

A este escenario se suma el avance de los tractores de origen chino, que están ganando espacio por sus precios y modificando el mercado de maquinaria nueva y usada.

Desde CAFMA advierten que la mayor oferta de equipos chinos está presionando a la baja el valor de reventa de tractores usados de marcas tradicionales. Esto también genera dificultades para los concesionarios, que acumulan unidades usadas y encuentran más complicado colocarlas.

“Los distribuidores están cada vez más cargados de maquinaria usada y no quieren hacer negocios de máquinas nuevas porque después no pueden vender el usado”, explicó Zubeldía.

Mientras tanto, el sector reclama condiciones que permitan recuperar financiamiento e inversiones, especialmente en una actividad donde la incorporación de tecnología tiene cada vez mayor peso en el valor final de los equipos.

La preocupación es que una etapa prolongada de márgenes reducidos termine frenando la renovación tecnológica de la industria nacional y afectando su capacidad para competir en el mercado argentino y frente a proveedores internacionales.

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