Las temperaturas en Argentina durante el invierno 2026 y la influencia del fenómeno de El Niño dentro del régimen climatico para la estación. ¿Qué regiones tendrán más frío y cuales presentarán temperaturas más elevadas en este trimestre?
El invierno de 2026 en Argentina está mostrando una combinación interesante: episodios de frío intenso y olas de aire polar, pero en un contexto climático donde el fenómeno El Niño comienza a ganar protagonismo.
Situación del fenómeno El Niño en 2026
Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), durante junio de 2026 las condiciones del sistema ENOS (El Niño-Oscilación del Sur) todavía eran esencialmente neutrales, aunque con una probabilidad cercana al 90% de evolución hacia una fase El Niño durante el invierno y la segunda mitad del año.
Los modelos climáticos internacionales y regionales coinciden en que el calentamiento de las aguas del Pacífico ecuatorial se está consolidando, con probabilidades superiores al 60 % de desarrollo durante el trimestre mayo-julio y superiores al 90 % hacia fines de 2026.
Influencia sobre las temperaturas invernales
En Argentina, El Niño no produce automáticamente un invierno cálido. Su influencia sobre las temperaturas es más indirecta y regional que la que ejerce sobre las precipitaciones.
Durante el invierno 2026 pueden coexistir:
- Irrupciones de aire polar intensas, especialmente sobre Patagonia, Cuyo y la región pampeana.
- Períodos más templados entre eventos fríos debido a una mayor circulación de aire húmedo desde el norte.
- Menor persistencia de situaciones extremadamente secas en comparación con años dominados por La Niña.
Por eso, aunque se registren olas de frío importantes, la temperatura media estacional podría terminar cercana o ligeramente superior a los valores normales en algunas regiones del centro y noreste del país.

Impacto dentro del régimen climático argentino
La señal más robusta de El Niño en Argentina suele observarse en las precipitaciones más que en la temperatura:
- Aumento de lluvias en el noreste argentino (NEA) y la región mesopotámica.
- Mayor actividad de tormentas durante primavera y verano.
- Incremento del riesgo de crecidas en las cuencas de los ríos Paraná y Uruguay.
- Mejores perspectivas hídricas para la agricultura en gran parte de la región pampeana.
Desde el punto de vista climatológico, el invierno 2026 puede interpretarse como una etapa de transición desde las condiciones neutrales posteriores a La Niña hacia un patrón cada vez más influenciado por El Niño, cuyos efectos más notorios probablemente se manifestarán durante la primavera y el verano 2026-2027.
En síntesis: el invierno argentino de 2026 no está siendo necesariamente menos frío por la presencia de El Niño; de hecho, continúan ocurriendo irrupciones polares significativas. Sin embargo, el establecimiento gradual de El Niño modifica el régimen climático general, favoreciendo una atmósfera más húmeda y preparando el escenario para precipitaciones superiores a lo normal durante la próxima temporada cálida.




