Región núcleo: La sequía deja pérdidas en el maíz de hasta u$s1.500 por hectárea

Tras varios meses con lluvias insuficientes en la principal región productiva, los números arrojan pérdidas millonarias por hectárea de maíz.

La falta de lluvias complica cada vez más al maíz y a la soja en la principal región productiva del país. La región núcleo presenta grandes pérdidas de cultivos a causa de las elevadas temperaturas y la sequía. Un relevamiento realizado por la Bolsa de Comercio de Rosario indica que en este sector se perdió un 40% del área implantada con cereales de primera. La entidad también remarca que la pérdida de los productores van desde los u$s789 por hectárea hasta los u$s1.500.

Por otro lado, el cultivo de la soja también pasa por un momento no alentador, ya que el 38% del área implantada atraviesa malas condiciones por la sequía y las recientes olas de calor. En la región núcleo son más de 2,4 millones de hectáreas en estado irregular por las inclemencias climáticas.

Puedes leer: Se mantiene en un 65% de probabilidades de un evento «Niño» para este 2023

Los asesores de los alrededores de Rosario, ante dantesco panorama, comentan: «Tenemos todo el maíz temprano perdido. Algunos lo picaron. Pero muchos hicieron rollos. Por el bajo volumen de materia verde y el alto costo no conviene picarlo para silo. Si llegara a llover podríamos resembrar algunos lotes».

En el relevamiento se destaca que un 40% del maíz temprano en la región se ha perdido, y de las 120.000 hectáreas que quedan en pie se esperan rendimientos de apenas 60 quintales por hectárea promedio, en el caso de que las lluvias lleguen a la región dentro de los próximos 10 días, según la entidad rosarina.

Los números no son nada positivo en cuanto a las condiciones de cultivo, ya que el 75% del cereal temprano está de regular a malo y un 23% bueno. Solo un 2% se mantiene en muy buen estado, estos son los casos puntuales donde podrían obtenerse 100 quintales, mientras que las lluvias lleguen a la región para aliviar la situación de siembra. A todo esto, los productores apostaron por el cereal de primera implantación, a pesar de que los resultados pueden arrojar resultados negativos.

Te puede interesar: «La Niña» está dando muestras de haber entrado en su proceso de disipación

Para concluir con la observación, se llegó a la conclusión que el maíz de segunda podría ser la carta salvadora, pero la ausencia de humedad en el suelo está complicando la acción y avance de siembra, por lo que la estimación para la campaña es una caída de los rindes en un 30% en la región núcleo.

Con información de: https://www.agrolatam.com/

Compartir en