La comercialización de combustibles al público volvió a mostrar señales de desaceleración durante abril y acumuló su tercer mes consecutivo de caída en la comparación interanual.
A pesar de los esfuerzos de las petroleras por amortiguar el impacto de la suba internacional del petróleo y evitar aumentos bruscos en los surtidores, el consumo continúa reflejando una menor demanda, especialmente en los segmentos más sensibles al precio.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Energía relevados por el portal especializado Surtidores y la consultora Politikon Chaco, durante abril se vendieron 1.333.298 metros cúbicos de naftas y gasoil en todo el país, lo que representó una baja del 2,4% respecto al mismo mes de 2025.
La retracción también se observó frente a marzo, con una disminución mensual del 5,1%, aunque parte de esa variación se explica porque abril contó con un día menos de actividad comercial.
El descenso estuvo impulsado principalmente por los combustibles de mayor utilización. La nafta súper registró una caída interanual del 1,6%, mientras que el gasoil común mostró una baja más marcada, del 10%.
En contraste, los combustibles premium lograron sostener una evolución positiva. La nafta premium creció 0,8% frente a abril del año pasado y el gasoil Grado 3 avanzó 5,9%.
Los especialistas observan que esta tendencia viene consolidándose desde hace varios meses y refleja cambios en los hábitos de consumo. Mientras una parte de los usuarios reduce cargas o busca opciones más económicas para enfrentar los mayores costos, los segmentos con mayor capacidad adquisitiva continúan demandando productos de alta gama, aunque con un crecimiento más moderado que en períodos anteriores.
Uno de los datos que más atención genera en el sector es la evolución del gasoil. Las ventas totales de este combustible retrocedieron 4,1% interanual durante abril, una caída superior a la observada en las naftas, que descendieron 1%.
La importancia de este indicador radica en que el diésel suele estar estrechamente vinculado a la actividad económica, especialmente al transporte de cargas, la logística y la producción agroindustrial. Por ese motivo, su desempeño es seguido de cerca tanto por las petroleras como por los analistas económicos.
YPF fue la única gran petrolera que logró crecer
En el análisis por compañías, YPF volvió a consolidar su liderazgo en el mercado argentino y fue la única de las principales operadoras que mostró un incremento interanual en sus ventas.
La empresa alcanzó una participación del 56% del mercado, con un volumen comercializado de 746.648 metros cúbicos, lo que significó un crecimiento del 1,8% respecto a abril de 2025.
Por detrás se ubicó Shell, con el 22,1% del mercado y una caída del 8,6% en sus ventas. Le siguió Axion Energy, que concentró el 11,9% del total y registró una baja del 3,9%. En tanto, Puma Energy mostró uno de los retrocesos más pronunciados, con una disminución del 10,6%.
Durante el primer cuatrimestre de 2026, las ventas de combustibles al público cayeron 1,2% respecto al mismo período del año anterior. El principal factor detrás de este resultado volvió a ser el gasoil, que acumuló una baja del 2,4%, mientras que las naftas retrocedieron 0,4%.
En ese período, solo cuatro provincias consiguieron cerrar con números positivos: San Juan, Río Negro, Santa Fe y la Provincia de Buenos Aires. En contraste, Corrientes encabezó las caídas acumuladas con un retroceso del 11,6%, seguida por Misiones y Santa Cruz.
Los datos muestran que, pese a los intentos por contener los aumentos de precios en los surtidores, el mercado de combustibles continúa atravesando un escenario de menor consumo, en un contexto donde la evolución de la actividad económica y el poder adquisitivo siguen siendo factores determinantes para la demanda.




