Un potente río atmosférico con un elevado aporte de humedad, en combinación con el ingreso sucesivo de masas de aire frío de origen polar, generará condiciones altamente favorables para el desarrollo de nevadas intensas, persistentes y de gran acumulación en la cordillera de los Andes de Chile central y en la cordillera de la región de Cuyo, en Argentina.
La interacción entre estos dos factores meteorológicos —la abundante humedad transportada desde el Pacífico y el progresivo descenso de las temperaturas asociado al avance del aire frío— permitirá que gran parte de las precipitaciones se produzcan en forma de nieve sobre amplios sectores cordilleranos. Como consecuencia, se espera un importante incremento en las precipitaciones, tanto de lluvias como de nieve, especialmente en la alta cordillera, donde las acumulaciones podrían alcanzar valores significativos y contribuir de manera sustancial a la recarga de las reservas hídricas para la próxima temporada.
La llegada de un intenso río atmosférico cargado de humedad, en combinación con el ingreso sucesivo de masas de aire frío de origen polar, favorecerá un escenario altamente propicio para la ocurrencia de nevadas abundantes y persistentes en la cordillera de Los Andes de Chile central y en la cordillera de la región de Cuyo, en Argentina desde mediados de la semana, abarcando al jueves 16 y viernes 17, fortaleciéndose a lo largo del próximo fin de semana.
A diferencia de otros eventos registrados durante las últimas semanas, que estuvieron acompañados por una isoterma cero elevada —limitando las nevadas a las cotas más altas y favoreciendo precipitaciones líquidas en sectores intermedios—, este nuevo sistema presentará una característica especialmente favorable para la acumulación de nieve: el ingreso gradual de aire cada vez más frío detrás de los frentes principales.
Durante las primeras etapas del fenómeno, la isoterma cero podría ubicarse entre los 2.500 y 3.000 metros de altitud, permitiendo inicialmente precipitaciones mixtas o lluvias en sectores de menor altura. Sin embargo, a medida que las masas de aire frío avancen sobre la cordillera, se espera un descenso progresivo de la temperatura en todos los niveles de la atmósfera, favoreciendo una transformación gradual de las precipitaciones hacia nieve en cotas cada vez más bajas.
Las proyecciones meteorológicas indican que entre el fin de semana y los primeros días de la próxima semana la isoterma cero podría descender temporalmente hasta valores cercanos a los 1.500 y 2.000 metros de altitud, condición que permitiría que las nevadas alcancen sectores cordilleranos y precordilleranos habitualmente menos expuestos a este tipo de fenómenos durante eventos húmedos.
Este comportamiento convierte al episodio en un evento de especial interés hidrológico, ya que la combinación de gran disponibilidad de humedad y temperaturas suficientemente bajas favorece una elevada eficiencia en la generación y acumulación de nieve sobre las cuencas de montaña que abastecen los principales ríos de Chile central y de la región de Cuyo.
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Las mayores acumulaciones se concentrarán en la alta cordillera, donde la persistencia de las precipitaciones y las bajas temperaturas podrían generar espesores muy significativos. De acuerdo con las estimaciones oficiales emitidas por la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), se prevén acumulaciones diarias de entre 50 y 90 centímetros de nieve en sectores cordilleranos comprendidos entre las regiones de Valparaíso y Biobío, valores que podrían incrementarse localmente en zonas de mayor exposición al flujo húmedo proveniente del Pacífico.
Asimismo, en la cordillera de la Región de Coquimbo se estiman acumulaciones cercanas a los 45 centímetros de nieve, contribuyendo al fortalecimiento del manto nival en una zona que cumple un papel fundamental en la recarga de reservas hídricas para el centro-norte chileno.
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De mantenerse las condiciones proyectadas por los modelos meteorológicos, este episodio podría convertirse en uno de los eventos nivológicos más importantes de la temporada invernal, aportando una significativa acumulación de nieve sobre la cordillera de los Andes centrales y mejorando las reservas de agua almacenadas en forma de nieve para los próximos meses.




