El Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria avanzó 12% interanual en julio y quedó cerca de su máximo histórico.
La actividad agropecuaria argentina continúa mostrando un fuerte nivel de movimiento, impulsada por una campaña agrícola que dejó resultados históricos. En julio, el Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR), elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario, registró una mejora mensual desestacionalizada del 0,2% y se ubicó 12% por encima del mismo mes de 2025.
Con este resultado, el indicador quedó apenas 1,6% por debajo de su récord histórico, alcanzado en febrero, confirmando que el agro mantiene un elevado ritmo de actividad a pesar de la disparidad entre los distintos eslabones de la cadena.
La agricultura volvió a marcar la diferencia
El principal impulso llegó desde el segmento agrícola. El indicador específico de cultivos creció 18,6% interanual, en un contexto marcado por una campaña 2025/26 con producciones récord.
La cosecha de soja finalizó durante julio con una estimación de 51,1 millones de toneladas, mientras que la recolección de maíz avanzó 19 puntos porcentuales y alcanzó el 82% del área sembrada.
A esto se sumó el avance de la nueva campaña fina: la siembra de trigo llegó al 95% de las 7 millones de hectáreas previstas.
El escenario productivo también estuvo acompañado por otros hitos: el trigo y el maíz alcanzaron niveles récord, el girasol registró su mayor cosecha del siglo y la producción de soja fue la más elevada desde la campaña 2018/19.
El impacto de la mayor disponibilidad de granos también comenzó a reflejarse en la actividad industrial. El IACA-Agroindustria se ubicó 0,6% por encima de julio de 2025, mientras que la molienda conjunta de los principales cereales y oleaginosas aumentó 5,8% interanual.
En términos mensuales, la molienda creció 0,3%, con la soja y el girasol como principales protagonistas. La molienda de soja, en particular, avanzó 1,1% durante julio.
La producción de leche también mostró una mejora mensual del 0,6%, mientras que la molienda de girasol subió 0,2%.
Faena y biocombustibles, con resultados dispares
No todos los sectores tuvieron el mismo comportamiento. La actividad de faena cayó 0,9% mensual, producto principalmente de las bajas en bovinos y aves, que fueron parcialmente compensadas por una mayor faena porcina.
En julio, la faena bovina retrocedió 1,2% y la aviar 0,6%, mientras que la porcina creció 0,1%.
También se registraron bajas en los biocombustibles: la producción estimada de bioetanol disminuyó 1,9% y la de biodiésel 0,9%.
El frente exportador tuvo una baja mensual del 0,6%, aunque mantuvo un balance positivo en la comparación interanual. El IACA-Agroexportación se ubicó 2,7% por encima de julio de 2025 y acumuló trece meses consecutivos de crecimiento interanual.
Durante julio se exportaron 10,5 millones de toneladas correspondientes a los nueve complejos agroindustriales analizados. El volumen fue 3% superior al de un año atrás y quedó 16% por encima del promedio de los últimos cinco años.
Los números muestran que el efecto de una cosecha excepcional no se limita al campo: se traslada a la molienda, la industria, el transporte, las exportaciones y al conjunto de actividades que conforman la cadena agropecuaria. Con una producción histórica como punto de partida, el agro vuelve a posicionarse como uno de los principales motores de la actividad económica.




