Informes del INTA y organismos aliados advierten que la gestión deficiente del recurso está agotando los acuíferos. Esta situación no solo pone en jaque a los cultivos regionales, sino que ya amenaza el acceso al agua para consumo humano.
La producción agropecuaria de San Juan enfrenta un panorama complejo debido a la profundización de la falta de agua. Según informes de coyuntura del CIGIAA —espacio integrado por instituciones de referencia como el INTA, la CONAE y la UNSJ—, el noroeste argentino atraviesa una transformación climática severa. Facundo Vita Serman explicó que la alteración en el régimen de precipitaciones cordilleranas está reduciendo drásticamente la disponibilidad de agua para la región.
El drama de San Juan: Entre la sequía y una infraestructura obsoleta
«No solo falta agua, sino que la gestionamos mal desde hace décadas», es la contundente sentencia sobre la realidad sanjuanina. El problema de fondo es un sistema de canales que derrocha el recurso: las pérdidas en el trayecto y el mal uso final hacen que el agua disponible sea mucho menor a la necesaria, dejando a los productores en una situación de vulnerabilidad extrema.
La crisis hídrica golpea con fuerza al corazón productivo de San Juan. En el Valle de Tulum, los registros técnicos revelan una tendencia alarmante en sus dos reservas clave: el acuífero libre, que retrocede a un ritmo crítico de tres metros anuales desde hace 20 años, y el acuífero confinado, cuyo nivel desciende un metro y medio por año en el mismo período.
Aquí tienes tres propuestas de reescritura, adaptadas según el enfoque que prefieras:
Opción 1: Enfoque Periodístico y Analítico
Ideal para un artículo de opinión o análisis económico.
Pistacho y Olivo: ¿Culpables o víctimas de la crisis hídrica?
En medio de la escasez de agua, cultivos en auge como el pistacho y el olivo enfrentan un escrutinio creciente. A diferencia de las zonas de riego tradicional, estas plantaciones dependen casi totalmente del bombeo de aguas subterráneas. Aunque esto implica costos energéticos elevados, también garantiza una eficiencia superior mediante el riego presurizado.
Argentina aún no logra el autoabastecimiento de pistacho debido a sus estrictos requerimientos climáticos. Sin embargo, especialistas como Vita Serman advierten que señalar a estos cultivos como responsables de la falta de agua es un error: «El problema no es el consumo, sino la gobernanza del recurso«. Mientras sectores como la viticultura tradicional consumen grandes volúmenes de agua superficial con baja eficiencia, los productores que dependen del acuífero quedan vulnerables ante una gestión que no prioriza la recarga del suelo.

Advierten que la gestión actual del agua frena inversiones millonarias
El futuro económico de la región está en una encrucijada. Según expertos del CIGIAA, el sistema de riego vigente es el principal obstáculo para el desarrollo: «La cámara pistachera está desalentando nuevas inversiones porque no hay garantías de suministro hídrico», aseguran.
El problema: Un sistema rígido frente a cultivos diversos El reclamo técnico apunta al sistema de «coeficiente fijo», que entrega el mismo volumen de agua en septiembre que en enero, ignorando que cada cultivo y cada etapa del año tienen demandas hídricas distintas.
La propuesta: Riego por demanda y visión de cuenca Para revertir esta situación, se propone:
- Entrega por demanda: Suministrar el recurso según la necesidad real de la planta.
- Recarga de acuíferos: Destinar excedentes a la recuperación de reservas subterráneas.
- Gestión de conflictos: Anticiparse a la competencia por el recurso con sectores como la minería.
«Si no cambiamos la gestión del agua, no solo peligran el pistacho o el olivo, sino el desarrollo integral de la provincia», concluye el informe.




