De 12 a 3 horas de descanso: cómo afecta el barro a las vacas de tambo

Ante las lluvias generadas por El Niño, la Federación Internacional de Lechería (FIL) difundió un conjunto de recomendaciones clave para reducir el impacto del barro sobre la infraestructura, el personal y el bienestar animal.

En respuesta al complejo escenario meteorológico signado por las intensas precipitaciones asociadas al fenómeno de El Niño, la Federación Internacional de Lechería (FIL) difundió una serie de recomendaciones estratégicas orientadas a mitigar el impacto del barro sobre la infraestructura tambo, el personal operativo y el bienestar de los rodeos. Desde la entidad técnica destacan que el desafío productivo no radica únicamente en los milímetros acumulados, sino en la saturación prolongada de los suelos y la consecuente pérdida de funcionalidad de las instalaciones, factores que comprometen gravemente la eficiencia diaria y la sanidad del sistema.

La presencia persistente de barro en los caminos, corrales y salas de ordeñe genera un deterioro acelerado de la infraestructura física, incrementa las exigencias físicas para los trabajadores y expone a los animales a un elevado estrés ambiental. Esta situación afecta directamente el bienestar animal, multiplicando los riesgos de afecciones podales (cojeras) y problemas de mastitis, lo que se traduce de forma inmediata en una caída en la producción y en la calidad de la leche. Por este motivo, las pautas formuladas por la FIL priorizan acciones preventivas y de manejo operativo dirigidas a mantener el confort del rodeo, asegurar la transitabilidad en los accesos clave y preservar la bioseguridad del proceso de ordeñe aun en condiciones hídricas adversas.

Más allá de la cantidad de agua, el principal problema es el tiempo que los suelos permanecen saturados y la pérdida de funcionalidad de las instalaciones.

Impacto del barro en la producción láctea

  • Operación y personal: El deterioro de accesos y corrales dificulta el traslado del ganado, la distribución de alimento y el retiro de leche, aumentando el riesgo de caídas y accidentes laborales.
  • Suelos y pasturas: El pisoteo en suelos saturados destruye la estructura física de la tierra y reduce la productividad futura.
  • Bienestar y salud animal: El barro desalienta el descanso (las vacas reducen severamente las horas echadas), incrementa los problemas podales (rengueras) y eleva el riesgo de mastitis por mayor suciedad en las ubres.
  • Producción: La caída de leche suele ser indirecta, provocada por menor consumo de alimento, estrés y enfermedades.

1. Prevención: Qué preparar antes de las lluvias

  • Drenajes e infraestructura: Limpiar alcantarillas, mantener pendientes de desagüe, reparar baches y evitar que efluentes o aguas de lavado descarguen en las calles.
  • Puntos críticos: Reforzar y consolidar las zonas de mayor pisoteo (tranqueras, accesos a potreros, bebederos y corrales de espera).
  • Planificación logística: Mapear rutas alternativas, reservar potreros firmes para emergencias, proteger las reservas de forraje de la humedad y revisar bombas y generadores de respaldo.

2. Contingencia: Ajustes durante la emergencia

  • Zonas de descanso: Si un corral se vuelve intransitable, mover los animales a un área con piso seguro y seco. Evitar mantener vacas por períodos prolongados sobre hormigón desnudo, ya que limita el descanso.
  • Priorización del rodeo: Asignar las mejores zonas a vacas próximas al parto, recién paridas, rengas y terneros.
  • Alimentación y nutrición: Reformular la ración según la disponibilidad real de forraje. Mantener fibra físicamente efectiva y evitar reemplazarla bruscamente con concentrados en almidón para prevenir la acidosis ruminal subaguda.
  • Rutina de ordeño: Lavar los pezones solo cuando sea estrictamente necesario (con agua limpia a baja presión), secar completamente antes de colocar las pezoneras y realizar la desinfección posordeño. No lavar la ubre entera.
  • Salud: Aumentar el monitoreo de rengueras y mastitis con tratamiento temprano, evitando el uso indiscriminado de antibióticos preventivos.

3. Cuándo cambiar de estrategia

No se debe esperar a que el barro sea inmanejable. Deben activarse cambios inmediatos si se observan:

  • Vacas que permanecen demasiado tiempo de pie por falta de superficies secas para echarse.
  • Incremento de pérdidas de firmeza, rengueras o suciedad extrema en pezones.
  • Imposibilidad de distribuir la alimentación con normalidad.

Principio fundamental: Ante eventos de lluvias prolongadas, sostener las rutinas habituales a cualquier costo resulta contraproducente. La prioridad debe ser preservar la alimentación, el descanso, la higiene, la salud animal y la seguridad del personal.

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