Descubren el origen genético del brotado temprano en cultivos de sorgo

Adiós a las pérdidas: Cómo el control genético del brotado precosecha asegura el rinde del sorgo. La ciencia a favor del campo y al impulso de la producción agricola en el corredor agrario argentino.

En un avance clave para el sector agrícola, investigadores de la FAUBA, Advanta Semillas y el Conicet identificaron la región genómica del sorgo responsable del brotado en la precosecha. Esta anomalía, que ocurre cuando los granos germinan en la planta debido a la humedad y el calor otoñal, puede reducir el rendimiento hasta en un 30% y afectar la calidad comercial. El descubrimiento permitirá desarrollar híbridos resistentes que protejan tanto la productividad como el valor industrial del cultivo.

Para mayor profundización, el brotado precosecha (o pre-harvest sprouting) en el sorgo es un fenómeno fisiológico donde los granos comienzan a germinar mientras todavía están en la panoja, antes de que el agricultor pueda recolectarlos.

Este proceso transforma un grano lleno de energía (almidón) en una semilla que consume sus propias reservas, lo que genera graves perjuicios económicos.

Esta problemática no es exclusiva de ciclos húmedos; puede ocurrir en cualquier campaña si el cultivo alcanza su madurez en otoño y se dan las condiciones ambientales específicas para el brotado.

La transformación del sorgo: Ciencia y mejora genética

Originalmente una especie tropical capaz de alcanzar los 5 metros de altura, el sorgo ha experimentado una evolución radical gracias al mejoramiento genético. Un hito clave ocurrió en la década de 1960 en Texas, EE. UU., donde se logró adaptar el cultivo a climas templados y reducir su porte a 1,20 metros. Esta modificación fue estratégica: no solo facilitó la cosecha mecanizada, sino que también otorgó mayor estabilidad a la planta frente al vuelco por viento.

La alianza con Advanta fue determinante para el éxito de la investigación. Desde 2019, la empresa puso a disposición su plataforma de marcadores moleculares y el conocimiento de su centro de genética en College Station, Texas.

Según Pedro Pardo, coordinador de I+D de la compañía, este logro es un ejemplo de la potencia de los proyectos público-privados: “Mientras que la FAUBA aportó el material biológico y el mapeo, nosotros sumamos la capacidad genómica. Esto permitió identificar la región genética clave para desarrollar híbridos más estables y seguros para el campo”.

Impulso al mejoramiento genético de híbridos

Lisandro Guillaumet, breeder de Advanta Semillas, destacó que este hallazgo fortalece los programas de mejoramiento de la empresa en la región. Según el especialista, el descubrimiento facilita una selección más precisa de materiales resistentes al brotado, lo que garantiza estabilidad y calidad de grano. «Es una herramienta que acelera el breeding y ofrece híbridos más confiables», señaló. Además, reafirmó el compromiso de la firma por posicionar al sorgo en la rotación de cultivos mediante soluciones que aseguren rendimientos estables y mayor competitividad frente a otros granos.

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